El Luna Park estaba lleno y seguramente ni una sola de las personas que estaba allí desconocía la película. Igual fue una noche mágica. Se proyectó en alta definición en una pantalla de 16 metos Harry Potter y la Cámara Secreta mientras la orquesta Académica de Buenos Aires tocaba en vivo la banda de sonido creada por John Williams. Grandes y chicos acudieron al evento caracterizados como los personajes o con los uniformes de la más creativa de las escuelas de magia. Cada vez que uno de los personajes aparecía por primera vez en pantalla grande había apalusos y gritos. La experiencia de ver la película en un lugar tan emblemático y con esa orquesta imponente volvió la experiencia tan mágica como el pequeño Harry.

La orquesta en vivo con 85 músicos en escena dirigida por John Jesensky -quien antes de comezar acompañado de una traductora, dio la bienvenida al espectáculo y la experiencia-, fue recibida entre ovaciones. Así como el año pasado se proyectó Harry Potter y la piedra filosofal y ahora Harry Potter y la cámara secreta, se espera que las seis películas restantes repitan la misma experiencia en los próximos años, con el Luna Park convertido en avatar de Hogwarts. La increíble música compuesta por John Williams, convertida en clásico instantáneo, conjuga bellos y elevados motivos que complementan las aventuras de Harry Potter en su viaje fantástico. Los titulos se leyeron hasta el fina y el público permanceió en la sala . Es que la orquesta continuó tocando con entusiasmo y nadie quería perdersela. La ovación final fue de tal magnitud que Jesensky tuvo que hacer un gesto de que ya era hora de ir a dormir para dejar el podio. Harry Potter, es evidente sigue creando magia, en este caso musical.