Hace pocas semanas, Amazon anunció la producción de una serie basada en El Señor de los Anillos, la monumental novela de fantasía de J.R.R. Tolkien que lleva setenta años de éxito y venta constante, y que fue objeto de una adaptación igualmente monumental a principios de siglo por parte de Peter Jackson. Se sabe que la empresa producirá la emisión -con además probables series derivadas, etcétera- en sociedad con los herederos de Tolkien y con New Line Cinema, la productora que se encargó de realizar tanto El Señor... en cine como El Hobbit, su "precuela". Otra cosa que se sabe es que se trataría de la emisión de TV más cara de la historia hasta el momento. Hoy se discute si es posible que una hora de televisión premium (esto es, SVOD o cable a la manera de HBO) puede costar u$ 20 millones, y muchos piensan que sí. Pues bien: salvo que el presupuesto de la temporada final de Game of Thrones (que se verá recién en 2019) crezca un poco, El Señor de los Anillos sería la primera en quebrar esa barrera.

Ahora bien: solo se sabe de la ingeniería financiera. Pero un actor ya se propuso para trabajar en ella. Ian McKellen, el intérprete británico que personificó al mago Gandalf tanto en El Señor... como en El Hobbit, dijo en una entrevista televisiva con Graham Norton que estaba dispuesto a retomar el papel. "Si no dije aún que sí -expresó ante la pregunta- es porque todavía no me lo pidieron. ¿Pero qué otro actor estaría igual de disponible?". Y ante la pregunta si no es ya un poco viejo para el papel, dijo que no. "Gandalf tiene 7.000 años, y yo 78, así que estoy perfectamente en rol", bromeó.

¿Es posible? ¿Es incluso posible que otros miembros de aquel elenco puedan formar parte? En principio se trata de una cuestión de costos. Pero se dijo: hoy para esta clase de proyectos los presupuestos son generosos. Solo hay otro problema:New Line tuvo varios juicios, en principio con Peter Jackson, por "liquidar mal" las ganancias de las primeras películas, y por eso Jackson no quería hacer El Hobbit. Eso se solucionó, finalmente, pero Jackson no fue el único afectado: también hubo problemas con varios de los actores por las regalías que pidieron por los filmes.

Arriba mencionamos Game of Thrones. Es evidente que esa serie, el mayor atractor de suscriptores de HBO en su historia, es el modelo de esta nueva versión de Tolkien. Y que Amazon considera que hay un público adulto que quiere fantasías con presupuestos y efectos cercanos al cine. Lo que vale en este caso es que las marcas "El Señor de los Anillos" y "J.R.R. Tolkien" están perfectamente instaladas, y hay una base de fans notable que permite asegurar un buen lanzamiento. El problema es si podrá superar las comparaciones con las películas, y si la enorme inversión, por tanto, puede amortizarse.