Hay actores que no envejecen con dignidad y otros que sí. Dejemos pasar a los primeros: entre los segundos, está Jackie Chan, que después de haber sido sobre todo un acróbata cómico (sus películas de artes marciales están más cerca de Keaton o Astaire que de Bruce Lee) hoy opta por filmes más tranquilos, o donde además de la acción puede mostrarse como un intérprete de carácter. Lo mismo pasa con Pierce Brosnan, su contrafigura en El Implacable, del artesano Martin Campbell. Pues bien, es una buena película de acción y suspenso donde la pérdida que sufre uno de los protagonistas (a Chan le matan a la hija en un atentado terrorista) y el paso del tiempo son temas clave de la película, que enfrenta a un padre desesperado que alguna vez fue un agente contra un sistema corrupto, políticos nefastos y terroristas. Jackie convence y Brosnan, dignifica.