Él dice que no tiene fans, tiene cómplices. Que, cuando pisa Ezeiza, siente que llegó “a casa” y que cuando está en el escenario de Luna Park siente que está en la sala de su casa donde invita a sus amigos (en este caso, miles que no dejan ni un sólo lugar vacío). Son once las noches en las que Joaquín Sabina subirá al mítico escenario acompañado por miles de esos “cómplices”.

“Cada día estamos más llorones, sobre todo en Buenos Aires”, dice al andaluz tras el largo aplauso de pie que estalló en la platea para recibirlo. Cuenta también que hacía ocho años que no grababa, y que su última visita fue en dúo con su “primo” Joan Manuel Serrat. “Ustedes quieren escuchar las canciones de siempre. Pero hagamos un pacto, la primera parte tocamos las nuevas, ustedes se joden y las escuchan piadosamente, y las segunda vienen las viejas”, dice al comenzar uno de estos shows que duran casi tres horas.

Con traje violeta y su típico sombrero arranca el recital con el clásico Cuando era más joven para luego ingresar en el cancionero de su nuevo disco, Lo niego todo. En un momento recuerda a los músicos que murieron estos últimos años, desde Gustavo Cerati hasta el compositor uruguayo Daniel Viglietti -recientemente fallecidoy les dedica Siete crisantemos. El cantante es generoso con su banda, y todos tienen su momento para brillar en solitario. Mara Barros se luce con Hace tiempo que no, de su nuevo disco Por motivos personales, y Pancho Varona con La del pirata cojo.

Hay mucho del eterno anecdotario Sabina. Cuenta que en un restaurante de Madrid se le acercó un hombre a saludarlo y le dijo que era el embajador argentino. Le respondió con lógica: “yo más”. “‘Vos sos porteño’ es el mejor piropo que me pueden decir”, afirma. El público acompaña cada canción, celebra cada palabra y se emociona junto a él después de Con la frente marchita, donde -es de rigor- se le pianta un lagrimón. Y la noche sigue, Una canción para la Magdalena, Por el boulevard de los sueños rotos, Y sin embargo te quiero/Y sin embargo, entre otras. “¡Viva Buenos Aires, carajo!”, gritó al final, y una vez más demostró que el vínculo que establece en esta ciudad entre sus cómplices y él está intacto.

(Gira Joaquín Sabina por Argentina: 15, 16, 22 y 23 de noviembre en el Luna Park; 19 de noviembre, Estadio Polideportivo Islas Malvinas, Mar del Plata; 26 de noviembre, Estadio Ruca Che, Neuquén; 1º, 2 , 5, 7 y 9 de diciembre en el Luna Park).