El autor de esta columna ocasionalmente se lleva sorpresas. Por ejemplo, que se ha demostrado el respeto y el talento y la cultura de Marcelo Stilettano y la leyenda de la leyenda. Sucedió hace unos días: me recomendó el sitio Eroticage.net, de origen turco pero escrito en inglés. Es mucho menos un sitio porno (aunque la mayor parte de su material es suave y duro) que un sitio para cinéfilos irredentos en busca de rarezas. Además, tiene copias de las películas en buen estado y legalmente visibles. Hay muchísimo material de todo tipo, de todos los países (también algunas películas de explotación argentina de los ochenta, un poco raro y no estrenado en video de los noventa con Sylvia Peyrou, pero dejemos el detalle para otra ocasión). Puede volverse a revisar su base y leer las sinopsis, porque se han realizado con detalle y humor, incluso con una mirada crítica notablemente acerada. Aclaremos: como en todo sitio de estas características, hay que andar bloqueando ventanas emergentes y supuestas publicidades, pero es lo de menos. El esfuerzo vale la pena porque se puede acceder a las películas de Jesús Franco, por ejemplo, que siempre son complicadas. El primer musical musical de la historia, con música especialmente compuesta por Dexter Gordon. El esfuerzo vale la pena porque se puede acceder a las películas de Jesús Franco, por ejemplo, que siempre son complicadas. El primer musical musical de la historia, con música especialmente compuesta por Dexter Gordon. El esfuerzo vale la pena porque se puede acceder a las películas de Jesús Franco, por ejemplo, que siempre son complicadas. El primer musical musical de la historia, con música especialmente compuesta por Dexter Gordon.

Esa película se llama pornografía musical en 1971, danesa and fue dirigida por Ole Ege. Como quizás sepan, Dinamarca fue uno de los primeros países en legalizar la pornografía, y eso sucedió en 1969. No fue un trámite demasiado complejo porque la desnudez y el sexo ya eran algo para todos los días en las carteleras de ese país, uno en el cual el término "liberal" no es confundido con "reaccionarios que no quieren pagar impuestos" como en otros que uno conoce. Nadie se escandalizó en esa monarquía parlamentaria, las películas se vió en los cines y siguieron en su historia más o menos como en cualquier parte (primero éxitos, después pura costumbre, finalmente derivadas a Internet).

Además del objetivo de excitar al espectador, hay una poética casi experimental en la forma de la película

Sin embargo, este es un extraño que merece verso y escucharse. Ole Ege había comenzado a filmar cortos pornográficos o seudo eróticos a principios de la sesenta, es decir, durante el período ilegal, que circulaban de manera clandestina. Por cierto, no fue perseguido como sí sucedió en los Estados Unidos. La pequeña obra maestra de Raymond Chandler con el debut de Philip Marlowe. Nada que ver en Dinamarca o en la vecinísima Península Escandinava (bueno, sí un poco en Finlandia ...). Si mencionamos aquí el policial negro es por el jazz, parece que su banda de sonido natural, que es también lo más extraordinario de pornografía.Pornografi es algo extraño que merece verse y escucharse. Ole Ege había comenzado a filmar cortos pornográficos o seudo eróticos a principios de los sesenta, es decir durante el período ilegal, que circulaban de manera clandestina. Por cierto, no fue perseguido como sí sucedía en los Estados Unidos. Pequeña disgresión: para ver cómo se veía el sexo y el porno en los Estados Unidos, durante décadas (es decir, un reservorio de podredumbre y perversión), pueden leer El sueño eterno, la primera obra maestra de Raymond Chandler con el debut de Philip Marlowe. Nada que ver en Dinamarca o en la vecinísima Península Escandinava (bueno, sí un poco en Finlandia...). Si mencionamos aquí el policial negro es por el jazz, que parece su banda de sonido natural, que es también lo más extraordinario de Pornografi.

La película comienza con un señor tocando el piano. Es Kenny Drew, gran pianista negro que se mudó de Nueva York a Copenhague en los sesenta. A su lado, toca a Dexter Gordon, el saxofonista extrarodinario que compartió un poco la posta que dejó a Charlie Parker, y que en el cine fue el protagonista de la gran película de Alain Tavernier Alrededor de medianoche (nominada al Oscar, adivina si tiene estreno comercial en la argentina o no). La música se escucha en la película: hay también fragmentos sinfónicos, pero es casi lo que menos.Kenny Drew, gran pianista negro que se mudó de Nueva York a Copenhague en los sesenta. A su lado, toca Dexter Gordon, el extrarodinario saxofonista que tomó un poco la posta que dejó Charlie Parker, y que en cine fue el protagonista de la gran película de Alain Tavernier Alrededor de medianoche (nominada al Oscar, adivine si tuvo estreno comercial en la Argentina o no). Resulta que ambos compusieron la banda sonora de Pornografi, aunque tenemos que aclarar que no es la única música que se escucha durante la película: hay también fragmentos sinfónicos, pero es casi lo de menos.

El film consta de diez episodios. En realidad, los diez son cortos en los colores que se han producido. Ahora bien, esos cortos tienen algo muy interesante: bellos pero reales, por ejemplo. También una cierta poética fílmica que excede con mucho al estándar del porno. Hay un montaje expresivo, donde se combina la expresión del personaje con las acciones. Aunque sí hay genitalidad y lo que llamamos "hardcore", el centro del asunto es que se trata de personas haciendo algo prohibido a sabiendas. Esas expresiones, esos momentos son de una fuerza documental notable. Y sí cumple con la tarea de excitar al espectador, solo que además de hacerlo sexualmente excitan su curiosidad.Ege, en su mayoría, durante el período de la prohibición. Ahora bien, esos cortos tienen algo muy interesante: cuerpos bellos pero reales, por ejemplo. También una cierta poética fílmica que excede con mucho al estándar del porno. Hay un montaje expresivo, donde se combina la expresión del personaje con las acciones. Aunque sí hay genitalidad y lo que llamaríamos "hardcore", el centro del asunto es que se trata de personas haciendo algo prohibido a sabiendas. Esas expresiones, esos momentos son de una fuerza documental notable. Y sí cumplen con la tarea de excitar al espectador, solo que además de hacerlo sexualmente excitan su curiosidad.

La música acompaña el montaje y las acciones, lo que implica que Gordon y Drew han visto todo el material para improvisar la banda sonora. Es notable cómo se complementa la música y el ritmo de las acciones, así como una pequeña historia es también una lección formal, casi un cine abstracto en estado puro donde lo que sucede es la observación y la estilización de las posibilidades del sexo.Gordon y Drew vieron todo el material para improvisar la banda sonora. Es notable cómo se complementan la música y el ritmo de las acciones, a tal punto que cada pequeña historia es también una lección formal, casi un cine abstracto en estado puro donde lo que sucede es la observación y la estilización de las posibilidades del sexo.

También es interesante cómo están dispuestos los diferentes fragmentos. Se empieza con algo suave y se termina con algo muy duro. Hay un crescendo en ese movimiento de placeres que incluye, por ejemplo, una sesión de sadomasoquismo bastante fuerte, mucho más realista que lo que suele ser la representación de esos hombres en el porno mainstream contemporáneo. Como resultado, podemos deducir que en esos tiempos de semi clandestinidad y novedad, los cineastas eran más libres, mucho menos "políticamente correctos". A partir de ahora, la conjunción de gran música y las imágenes se escuchan, se escuchan, se escuchan, se publican y se publican. los demonios interiores de varias sociedades,soft y se termina con algo muy hard. Hay un crescendo en ese movimiento de placeres que incluye por ejemplo una sesión de sadomasoquismo bastante fuerte, mucho más realista de lo que suele ser la representación de esos menesteres en el porno mainstream contemporáneo. Como corolario, puede deducirse que en esos tiempos de semi clandestinidad y novedad, los cineastas eran más libres, mucho menos "políticamente correctos". De algún modo, la conjunción de gran música e imágenes explícitas parecen hablar de la explosión final de la revolución sexual de los años sesenta y un preludio gozoso -aunque luego vendrá el declive- de unos años setenta que, aún conflictivos, se animaron a representar los demonios interiores de varias sociedades, así como sus deseos más ocultos.

Por lo demás, la película de diálogos, se basa en los cortos originales de la película. En su lugar, entonces, el jazz y sus posibilidades de infografía variación atonal cumple con el objetivo de complementar las imágenes. El porno tiene una característica notable con ese género musical: la que más se puede escribir. Sucede en plena puesta en escena en los azares de la biología y en el descontrol de los cuerpos en el momento del máximo placer. Eso también es parte del método de este filme, que debería redescubrir no solo para el porno sino para el cine en general. Ya sabes dónde encontrarlo.

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