Si la fantasía es una mirada indiscreta a la intimidad nocturna de los museos, sus imprecisos fantasmas se llamarán a resguardo este sábado, cuando se cumpla una nuevas edición de la tradicional cita. La Noche de los Museos, en correlato con las grandes capitales del mundo, desvela esos espacios para una visita diferente, teñida del gesto de lo informal.

Por décimo cuarto año consecutivo, la fecha asignada irrumpe en los primeros días de noviembre, cuando el calor empieza a asomar, para hacer de las calles porteñas un encuentro mano a mano con la cultura, el arte y el patrimonio.

En esta ocasión, mañana abrirán sus puertas en horario especial, desde las 20 hasta las 3 de la madrugada, unos 250 museos, galerías y centros culturales porteños, con una programación que incluye más de mil actividades, exposiciones destacadas en los principales espacios de la ciudad -como la de Miró en el Bellas Artes-, sitios renovados y propuestas artísticas para todos los públicos.

Para facilitar el encuentro, habrá transporte gratuito con un Pase Libre disponible en la web del evento y acceso libre en autopistas que articulan la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, así como también estará en funcionamiento el sistema de Ecobici.

El objetivo, en ese sentido, es “que la gente gane el espacio pú- blico”, según sostuvo el ministro de Cultura de la Ciudad, Ángel Mahler, sobre este evento que es “una apuesta a la cultura y a nuestra historia. Buenos Aires es la tercera ciudad en cuanto a oferta cultural del mundo; los turistas no pueden creer la cantidad de centros culturales, milongas, museos, teatros, eventos culturales independientes, por eso, lo que tenemos que apostar es a que siga creciendo la oferta artística”.

Esta nueva edición llega con cinco museos renovados -el Sívori y el Gardel, entre otros-, la participación, por primera vez, del programa Art Basel Cities y de la Embajada de España (que abre las puertas de su edificio Club Español) y suma a la BienalSur de Arte Contemporá- neo, que aporta un interesante menú de propuestas locales e internacionales.

Toda la programación está disponible en la web y en una aplicación de celular, que se descarga a través de esa misma página: lanochedelosmuseos.gob.ar.

Los must de este mapa del arte lo encabezan el Museo Nacional de Bellas Artes con la exposición “Miró: la experiencia de mirar” centrada en el trabajo del artista catalán durante las dos últimas décadas de su vida; y el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) que reabre sus puertas tras la refacción de su planta baja a puro color mexicano vanguardista: más de 170 obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Leonora Carrington, Remedios Varo, María Izquierdo y Rufino Tamayo.

En la misma línea, una parada obligada está en el sexto y séptimo del Centro Cultural Kirchner, en el ex Palacio de Correos, con la exposición “Les visitants” integrada por una selección realizada por el artista argentino Guillermo Kuitca.

En el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (Mamba) confluyen la constelación de kilómetros de telas de arañas que fabricaron 7.000 arañas de la especie Parawixia bistriatan, obra de Tomás Saraceno, con la retrospectiva de Liliana Maresca, artista emblemática de las décadas 80 y 90 de la Argentina, y a pocos metros el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires (Macba) se mete con la geometría de la mano de una exhibición antológica dedicada a la producción de Eduardo Mac Entyre (1929-2014).

Y entre las más de 1.000 actividades, como cada año, los más chicos también tienen una copiosa agenda que los interpela, con talleres, animaciones, visitas y espectáculos.