Ya no se concibe un recital sin esa marea de celulares titilantes de un público que no para de tomar fotos y registrar videos de su banda favoritas. La tecnología irrumpió y cambió para siempre la forma de disfrutar de la música en vivo. Pero esto recién empieza. Ya se vislumbras nuevas tendencias en este segmento. Desde la incorporación de realidad virtual a herramientas que permiten que las bandas tengan un mayor conocimiento de su auditorio.

Desde Eventbrite, la mayor plataforma de venta de entradas del mundo, entrevistaron a 20 gurúes de la industria musical para que arrojen sus predicciones y encuestaron a 50 dueños de locaciones para recitales en distintas ciudades del mundo.

En primer lugar, mencionan que el público podrá intervenir en los shows en tiempo real a través de tecnología usable y “ropa inteligente”. En ese sentido, Taylor Swift y Coldplay fueron pioneros al utilizar pulseras que se encendían durante el show. Se estima que próximamente se utilizarán sensores biométricos para crear “mapas de calor” de la audiencia, lo que permitirá ver cómo la música crea energía en los espacios.

La Realidad Virtual y la Realidad Aumentada son otra de las grandes tendencias. Las salas podrán usar Realidad Aumentada para activar consignas y desafíos, así como los artistas podrán hacer sus giras con anteojos 3D y proyectarlas en una pantalla detrás de la performance.

Intercambio
Según indica el informe, lo novedoso no será como organizadores utilizarán los medios sociales para comunicarse con los fans sino como ellos usarán las nuevas tecnologías como RFID, Facebook Live, Periscope, Twitter, Instagram Stories y drones para transmitir sus propias historias, más ricas y auténticas que nunca. Cerca de la mitad (44%) de los lugares para eventos buscarán saber cuáles de sus fans son los mayores influenciadores.

La tecnología RFID (identificación por radiofrecuencia) ya está presente en festivales y próximamente en los boliches. El 80% de las salas entrevistadas están obteniendo más información de su público gracias a este medio que automatiza el ingreso a los predios. Son chips, en lugar de entradas tradicionales. Evita falsificaciones, y permite el pago electrónico de bebidas. Ya se vio en el reciente Personal Fest.

Además, las entradas se podrán comprar desde múltiples sitios online. Las plataformas de streaming y las redes sociales son perfectos para descubrir conciertos. Los encuestados rankearon a Facebook como el canal de marketing más efectivo para la venta de entradas.Todos coinciden que cuanto menos clicks se necesiten para hacer la transacción, mejor resulta. Cada paso adicional en el checkout puede causar un 10% menos de compras.

Las salas más pequeñas utilizarán ‘beacons’ (pequeños dispositivos wireless que envían notifi caciones a los smartphones vía bluetooth) para que las marcas puedan interactuar con los participantes de un evento y poder mostrarles un mensaje, productos y ofertas.

Las estrategias de publicidad serán aún más segmentadas. Cuatro de cada 10 encuestados gasta más de 4 horas haciendo marketing para su show y un 40% de ellos lo hace con un presupuesto menor a $4000. Muchas salas están tomando ventaja de la publicidad segmentada basada en intereses, gustos y consumos para llegar a nuevos espectadores. Un largo camino por recorrer y mucha música por escuchar.