El Armagedón está cerca. Todas las fuerzas del cielo y la Tierra trabajan para destruir el mundo. O casi todas. Un ángel y un demonio, los únicos que estuvieron desde los tiempos del jardín del edén, buscarán salvarla. Para eso, van a tener que encontrar al anticristo, un niño de 11 años que no sabe que está destinado a traer el fin de los días.

Grandes expectativas genera Good Omens ("Buenos presagios"), esta comedia negra de fantasía con imágenes apoteósicas de batallas infernales que hoy se estrena en Amazon Prime.

La firma de Neil Gaiman alienta este entusiasmo. El talentoso escritor, creador de obras como Coraline o El libro del cementerio, es autor de la novela en el que está basada esta serie británica junto al fallecido Terry Pratchett (Mondodisco).

A esto se suma un elenco soñado que reúne a grandes estrellas del cine y la TV. David Tennant (Doctor Who, Jessica Jones) es Crowley, el demonio rocker y arruinado de la dupla salvadora, Michael Sheen (Masters of Sex) es Aziraphale, el ángel quisquilloso. Pero además, el reparto incluye a Jon Hamm -el Don Draper de Mad Men, que ya había incursionado en cine en comedia-, Mireille Enos (The Killing), Frances McDormand en el papel de Dios, y Benedict Cumberbatch, que participa como la voz de Satán, entre muchos otros actores destacados.

"Tenemos un elenco enorme de gente muy rara y maravillosa", aseguraba en una entrevista Gaiman, creador también de American Gods. El escritor, que además es productor, había comenzado junto con Pratchett a trabajar en la adaptación de la novela para la pantalla y recibió de él el encargo de continuar el proyecto después de su muerte.

Entre el cielo y el infierno

Aunque con un tono más peculiar y extremo en este caso, la propuesta se emparenta con otras tiras que buscaron en el terreno bíblico de ángeles y demonios material para la risa, como la exitosa The good place.

El formato es de miniserie: son seis capítulos de casi una hora de duración.

Escenas surrealistas, una estética visual muy cuidada, grandes referencias musicales y efectos visuales componen el entorno en el que se desplazarán los personajes tan excéntricos como hilarantes. El carisma de la pareja despareja, los enredos de burocracia celestial y la avanzada delirante de los Jinetes del Apocalipsis prometen buenas dosis de diversión épica para sobrevivir al fin del mundo.