"Mi historia con la escritura se puede dividir en dos: una etapa ferozmente adolescente y de primera juventud, con todos los vicios y errores que conlleva y otra etapa que se inicia hace aproximadamente 20 años cuando se derrumbaron ciertos diques de la culpa y la autocrítica . Explico lo de culpa: la primera etapa que mencioné se terminó abruptamente cuando por un descuido mío perdí todo lo que había escrito. Lo sentí como un mensaje de los dioses que la escritura no era para mi y así estuve casi 10 años sin escribir hasta que una mañana de enero, consideré suficiente la penitencia y me autoricé", dice Horacio Javier González, psicoanalista, psiquiatra que trabajó muchos años como perito de familia y acaba de publicar su primera novela.

-¿Cuánto hay del psicoanalista en tus escritos?

-No podría cuantificarlo. El psicoanálisis forma parte de mi vida, me brinda una posibilidad de escuchar y ver  el mundo que lejos de propiciar escisiones con otros aspectos de mi vida, me consolida. Mi formación como psiquiatra colabora enriqueciendo mi producción literaria pero nunca tuve la tentación de estructurar un cuento o una novela a partir de la experiencia práctica del psicoanálisis.

-¿Cuánto de tu vida en Tribunales hay en la novela?

-Lo hay como puntos de referencia. Conocer ciertas dinámicas judiciales me permitió ganar en agilidad a la hora de contextuar el relato. Algo así como conocer bien el terreno donde se va a desarrollar el partido.

-¿Un expediente te puede cambiar la vida?

-Decididamente si. Y esto lo digo con conocimiento de causa basada en los años en que me desempeñé como perito del fuero de familia. Un proceso judicial, plasmado en un expediente, tiene el poder de cambiar radicalmente la vida de una persona. En ocasiones , la toma de medidas por parte de un juez, que pueden parecer menores, dejan marcas indelebles en el psiquismo de las personas que condicionan fuertemente todas la decisiones que a partir de ese momento tome en su vida.

-¿Es liberador para un hijo encontrar la verdadera historia de su padre?

-Partamos de la base que encontrar "la verdadera" historia de algo es un imposible pero conocer más de algo o de alguien siempre es enriquecedor, sea liberador o no. En el caso de los vínculos familiares, conocer aspectos de la historia de la cual deviene una modalidad de vincularse, ayuda a encontrar respuestas a interrogantes que surgen en el presente y aunque no necesariamente impliquen un alivio, esas respuestas pueden ser el punto de partida de modificaciones superadoras.

-¿Con cuál de los personajes te encariñaste más?

-No sé si la palabra para definir la relación con los personajes es cariño, pero sí que pude empatizar en algunos aspectos con casi todos ellos. Son personajes con los que es posible identificarse en lo diverso y complejo de su condición humana, en lo positivo y en lo negativo que esta condición tiene.

-¿Alguno de ellos es inspirado en alguien real?

-No en una persona en particular pero todos los personajes tienen gestos , maneras de posicionarse, incluso ideológicamente, rescatados de personas que conocí o con las que compartimos distintos momentos de mi vida.

-¿Te costó dejarlos?

-No, porque los dejé al mando de sus vidas y en una posición más favorable que como habían comenzado. Por otra parte hubo momentos de escritura que fueron muy arduos, casi penosos, así que en un punto alejarme de ellos no fue difícil.

-¿Qué el escenario sea Berisso es por que lo conoces o era importante para la historia?

-Leonardo Padura decía en un reportaje que cada escritor tiene su ciudad y la mía es Berisso. Por otra parte Berisso brinda el escenario adecuado para esta historia, en especial la historia de los hermanos, dos trabajadores atravesados por la coyuntura de la época del Menemismo.

-La novela atraviesa muchos temas . ¿Cómo y por que los fuiste eligiendo?

-Es cierto, la novela atraviesa muchos temas que en realidad fueron surgiendo espontáneamente. Al iniciar la escritura yo tenía una historia que quería contar pero en la medida que escribía, se fueron desplegando temáticas e historias, a veces sin orden racional, como piezas sueltas de un rompecabezas cuyo mandato inconsciente acaté hasta que la historia se fue configurando en su totalidad y a la novela no le cupo una palabra más. En mi experiencia pude comprobar que cuando uno empieza a escribir una novela no sabe a qué personajes les va a ir bien o mal, cuáles van a desaparecer y cuáles van a ganar una importancia inesperada. Hay momentos en que se navega de sorpresa en sorpresa.

-¿Qué te gustaría que encuentre el lector?

-Mi objetivo es sencillo pero no por eso es fácil de obtener. Me gustaría que el lector encuentre una historia que lo atrape, que lo entretenga en el sentido de que capture totalmente su atención y lo sumerja en la realidad de los personajes. Que después vea el lector que hace con ello.

-¿En que ayuda la literatura en la vida?

-La palabra escrita por otros siempre nos da una oportunidad de ampliar los límites del conocimiento y de la emoción. Y también de ratificar lo bueno de nuestra condición humana a través de esa creación que es la palabra. La literatura nos da una oportunidad de mejorar .

-¿En que cambió tu vida al ponerte a escribir?

-Ponerme a escribir me sacó del espacio de confort que implicaba ser lector. Me sirvió en bandeja toda una "terraincognita" que me obliga y me seduce al modo en que creo que lo sentirían los exploradores de siglos pasados. Es atreverse a la aventura de la imaginación y tomar el desafío de traducirla en palabras.