Liam Neeson es un agente de seguros, siempre toma el mismo tren y un buen día una mujer le pide un favorcito por unos pesos: que identifique a cierto pasajero. Identificarlo implica que lo van a matar, no hacerlo, que el futuro muerto será Neeson. Hay una trama criminal, el tren se transforma en una trampa a toda velocidad y el peligro acecha a cada segundo. Sí, otra (buenísima) clase B de Jaume Collet-Serra con Neeson, sin llegar a la altura de la genial Una noche para sobrevivir, se trata de una aventura noble, con actores que creen en lo que hacen y que opta por utilizar los efectos especiales sólo cuando hacen falta. Un cine popular e inteligente, del que cada vez escasea más.