Hasta el momento ninguna de las películas seleccionadas destaca especialmente. Hasta ahora no ha aparecido ninguna "obra maestra". En ese contexto, que pendula entre la medianía y el instantáneo olvido, merece mencionarse Le otto montagne, de Charlotte Vandermeersch y Felix van Groeningen. Una historia que hace foco de una manera muy poco habitual en la amistad entre dos hombres, muy distintos entre sí, a lo largo de su vida. Sensible y compleja, no es que en esta adaptación del best seller de Polo Cognetti no  se adviertan algunos excesos y puntos flojos (la música es uno de ellos). Sin embargo, la mirada empática y cariñosa destaca en el marco de una edición en la que reina -por ahora- cierta crueldad.

Sin carecer en modo alguno de puntos o elementos de interés, tanto Tchaikovsky 's wife, de Kirill Serebrennikov como Eo, de Jerzy Skolimowski, aportaron sendas módicas decepciones (lo malo de tener mayores expectativas). En el primer caso, tras el hallazgo acá mismo de la película (estrenada comercialmente en Argentina) Leto, que hacía foco en la escena del  rock ruso de los ochentas, y aun cuando Petrov's flu parecía un retroceso, con su agotador tour de force algo exasperante. Su nueva realización cede a la pretenciosa ambición del peso de la "historia real" y por momentos cae en un impensado (para este realizador) ejercicio que lo acerca peligrosamente al "qualité". Lo de Skolimowski sorprende por la juventud que exudan sus 84 años, al contar la vida de un burro. Con momentos geniales y otros que llegan a provocar algo parecido a la vergüenza ajena, no deja de agradecerse el riesgo de esta breve película.

Armageddon time, de James Gray, por su parte es hasta ahora la preferida de la prensa especializada (si se toma como parámetro la “tabla de posiciones” que día a día publica la revista Screen para el festival). Bajo la superficie de lo que por momentos puede engañar como una comedia, el director de de Los dueños de la noche y Ad astra se las ingenia para entregar un ácido retrato sobre la vida de una familia judía en los años 80 del siglo pasado. La mirada sobre la discriminación y el racismo atraviesa el devenir en el que el cambio de colegio del adolescente que protagoniza la película sirve como nexo pero también para acercarse a otras temáticas. Entre estas últimas destacan la educación y la política. El realizador parece encontrar en esa época (la de Reagan, la de Thatcher) el germen de muchos de los problemas de la actualidad. El casting en el que brillan Anne Hathaway y Anthony Hopkins seguro ayuda también al aludido (y momentáneo) “primer puesto”.

Inexplicable resulta lo de el talentoso (y últimamente algo desparejo) Arnaud Desplechin en Frère et sœur. Aún así, tiene grandes momentos, donde el pulso del inspirado director de Recuerdos de mi juventud y El primer día del resto de nuestras vidas puede advertirse. La relación de amor/odio entre dos hermanos a lo largo de sus vidas posee momentos inspirados, con ese tono hitchcockiano que tanto gusta al director francés pero se hunde en el griterío de un improbable melodrama, vehículo de pretendido lucimiento de Marion Cotillard, quien tan bien sabe actuar el sufrimiento.

Trailer de la película Boy from Heaven

Pero si de sufrimiento hablamos, no puede dejar de advertirse cierto disfrute en su puesta en escena por parte de algunas películas. Es el caso de esa especie de "Habemus Iman" que es  Boy from heaven, de Tarik Saleh. El costado que enfoca la rosca para la elección de la máxima autoridad religiosa del Islam, es lo mejor de esta producción egipcia. Sin embargo la ominosa mirada que plantea, la misantropía con que se acerca a todos los personajes termina transformando lo que podía ser interesante (aunque un poco naif) en una acumulación de desgracias que bastante se parecen al ensañamiento.

Y si esto es así en este caso, más extremo lo es el de Holy Spider, de Ali Abbasi. El director de origen iraní asentado en Dinamarca que había sorprendido con Border en la sección Un certain regard hace algunos años, se acerca esta vez a la historia real de un asesino serial de prostitutas en Irán. Llama la atención la película de género en el contexto de ese país, atravesado por el machismo y la misoginia. Sin embargo, hay un regodeo en la violencia y una vuelta de tuerca sobre el final en el que hace que lo que parecía una denuncia se torne un abuso en el que la abyección ronda peligrosamente.

Trailer de Triangle of Sadness

En la lista de lo menos logrado podemos anotar sin dudas también a Triangle of Sadness, de Ruben Ostlund (Force majeure, The square). Comedia salvaje que tras la crítica social y el humor negro esconde un ánimo de superioridad y un odio a la especie humana ciertamente llamativos. En fin, todavía faltan por llegar las últimas películas de Claire Denis, Hirokazu Kore-eda, Park Chan-wook, David Cronenberg y Kelly Reichardt… seguimos esperando esa obra distinta, única, inolvidable…