Pasaron los Oscar y pasó el fin de semana con poco público en las salas, apenas por encima de los 400.000 espectadores y ninguna película que superase las 100.000 entradas vendidas. Pantera Negra permaneció en el primer puesto, aunque Coco, ganadora total del verano y -seguramente- una de las películas en el top ten anual, estuvo muy cerca, mantuvo el segundo puesto y es más que posible que llegue a los tres millones de tickets antes de bajar de cartel. El estreno con más público, La maldición de la casa Winchester -película de terror protagonizada por Helen Mirren- fue el estreno con más público.

Dijimos "Oscar" y vale la pena revisar qué pasó con las películas nominadas durante el fin de semana. Como viene sucediendo desde hace años, los premios han dejado de mover la aguja de las recaudaciones. Solo sucede que en la semana posterior a los premios, la mayor ganadora suma un poco de público, pero nada más. La forma del agua, el filme de fantasía dirigido por Guillermo del Toro que se llevó las estatuillas de dirección y mejor película, quedó en la tabla en cuarto lugar con un promedio bastante pobre, aunque es más que probable que sume de aquí al fin de semana próximo. De todas maneras, y considerando que con el restreno de ¡Huye! y Dunkerque casi todas las películas candidatas estaban en cartel (solo faltó El hilo fantasma, que se verá recién en dos semanas), es interesante analizar su comportamiento. La película que más gente llevó a las salas fue Dunkerque, que fue uno de los tanques de la temporada alta pero, considerando que no era "apta para todo público" ni cine de franquicias, no llegó a nlos 400.000 espectadores. El resto anduvo mucho (o muchísimo) peor, algunas incluso sin figurar jamás en el top ten ni siquiera en semanas lentas para los estrenos. Queda absolutamente demostrado que el Oscar ha dejado de ejercer como atractor en la taquilla y que solo funcionaría sí y solo sí se nominaran grandes "tanques" que ya cuentan con fanáticos previo a sus nominaciones.

El problema no es local sino global. Sucede en todas partes, incluso en los Estados Unidos, donde el divorcio entre el gran espectáculo y lo que Hollywood considera como su carta de presentación es total. ¿Cuántas entradas podría vender La forma... ahora que es la gran ganadora? Dada la progresión, es difícil que supere los 250.000 espectadores, salvo que se convierta en un fenómeno de acumulación lenta (a veces, cada vez menos, sucede). Demasiado poco. El fenómeno alcanza a grandes cineastas con potencial taquillero como Steven Spielberg: The Post no llegará siquiera a esos 250.000.

Es decir, la taquilla depende exclusivamente del tanque, y los tanques no solo no abundan sino que no siempre funcionan como se espera. El próximo en llegar es, justamente, de Spielberg: la adaptación de la novela juvenil de culto Ready Player One, que tiene una campaña de prensa internacional importante pero que es dudoso que funcione igual en nuestro país. Recién con ese título, en dos semanas más, se podrá ver si marzo, el mes en el que terminan las vacaciones, levanta cabeza.