Un ilustrador que hace de la historia de Carmen una obra magnífica y pasional

■ En 1845, el francés Prosper Mérimée escribió esta novela romántica en la que se retrata su visión de la España de la época, costumbrista y exótica. En ella se relatan los amores trágicos y pasionales de una cigarrera gitana, un bandolero y un torero. La fama de Carmen, su protagonista femenina, se haría universal gracias a la ópera de George Bizet, y se convertiría en todo un mito de la mujer fatal, libre y seductora, capaz de arrastrar a la perdición a quienes la rodean. Y una vez más el gran ilustrador frances Benjamin Lacombe (1982) da vida a los personajes, en este caso a Carmen, fascinante y peligrosa, seductora, con ansias de libertad, que ha sido interpretada por distintos autores. Lacombe una vez más hace de un libro una obra de arte. Las paginas negras, con papel de gran calidad para que el libro sea también un objeto hermoso, con letras blancas imprimen la historia de Carmen con las creaciones del ilustrador, con su sello inconfundible. La mirada de Carmen es intensa y perturbadora, y esta desde el incio . Su rostro es la portada en tapa dura, con la mantilla que cubre su pelo bordada a mano, que termina conviertiendose en una telaraña negra.

Hay quienes dicen que la estética de esta seductora Carmen, de ojos grandes y melena negra, esta inspirada en las actrices españolas Paz Vega y Penélope Cruz y en una amiga del ilustrador. Las arañas como parte de la estética elegida. La Carmen que ilustra Lacombe es feminista, busca la libertad, sale de los esteriotipos. Lo que no se puede dudar es que en cada trazo de Lacombe hay documentación y estudio, quien ya abordó otras mujeres pasionales como Frida o María Antonieta. Y sus trazos son inconfundibles, no hace falta mirar su firma para darse cuenta que son sus creaciones. Un libro donde está cuidado hasta el último detalle, un Lacombe que no deja de sorprender, un libro para disfrutar, para soñar. Esta dividido en cuatro capítulos, tiene anexos, notas y bibiografía. Un libro oscuro y seductor en su estética, con una mujer digna de conocer con la mirada documentada y artística de Lacombe.

Un policial ambientado en Escocia para a la caza de un traficante

■ Ian Rankin es uno de los escritores con mas carácter de la novela negra actual y su personaje, John Rebus, uno de los policías mas carismáticos del genero. En 1987, inicio con Nudos y cruces su serie de novelas ambientadas en su Escocia natal. Con Asuntos internos dio comienzo a una nueva saga protagonizada por el inspector Malcolm Fox. Perros salvajes ha merecido el X Premio RBA de Novela Negra. La banda mafiosa de Joe Stark y su hijo Dennis, que tiene su centro de operaciones en Glasgow, se ha desplazado a Edimburgo a la caza de un transportista que les ha robado un cargamento de droga. El inspector Fox es asignado como enlace entre la policía de Edimburgo y una unidad de agentes encubiertos que ha llegado de Glasgow para vigilar de cerca los movimientos de la banda. En paralelo, un prestigioso abogado que había participado en alguno de los juicios criminales más relevantes. El ex inspector John Rebus abandona su condición de jubilado para ejercer de asesor externo de la policía de Edimburgo,. y termina siendo un alido para Malcolm Fox.

Mala praxis judicial y los confl ictos derivados por la incompetencia

■ Lacy Stoltz es una joven investigadora y abogada de Florida, y su trabajo consiste en responder a las demandas relacionadas con la mala praxis judicial. Tras nueve años en el puesto, sabe que la mayor parte de los problemas derivan de incompetencias. De repente le llega un caso de corrupción. Greg Myers afirma conocer un juez de Florida que ha robado más dinero que el resto de los jueces poco honestos juntos. Estaba involucrado en secreto con la construcción de un gran casino en tierras indígenas. La mafia financió el casino y ahora se lleva cada mes una buena tajada de la caja mensual. El juez también se lleva su parte y mira hacia otro lado. Todos contentos. Pero ahora Greg quiere poner punto final a esta situación. Su único cliente conoce la verdad y quiere contarlo todo. Greg presenta una denuncia y el caso se le asigna a Lacy Stoltz, quien de inmediato sospecha que puede ser peligroso. Pero el peligro es una cosa y la muerte, otra muy distinta.