Durante esta semana se lleva a cabo en Singapur el Asia TV Forum, una reunión de los principales players internacionales en el negocio de la televisión (lo que, hoy por hoy, implica algo diferente de la TV de aire aunque la incluya) sobre el futuro del negocio en esa región. Asia se ha convertido, por el dinamismo de las economías de China y la India, en uno de los motores más importantes del negocio audiovisual y de la producción de contenidos. Al mismo tiempo, incluso si el mercado estadounidense es el que más recursos emplea en este área y más beneficios obtiene, tiene un problema que consiste en cómo sostener el mercado internacional. El actual modelo de la industria audiovisual para el cine consiste en un solo gran exportador de películas -Hollywood- y mucho contenido local de poéticas y formas similares al de Hollywood que no exceden el mercado local. En el caso de la televisión, el asunto es más complicado, dado que la aparición y el crecimiento por ahora ilimitado del negocio del SVOD genera bases de contenidos transnacionales. Por norma, la televisión requiere más contenidos locales que internacionales. Pero eso puede cambiar aceleradamente en la medida en que estas redes quiebren el "bloqueo" que Hollywood impone en la distribución cinematográfica.

Los contenidos que no pueden saltar al cine cruzan fronteras gracias al SVOD y la vía digital

Prueba: en una entrevista concedida a Variety y publicada en el sitio de la revista ayer, James Farrell, gerente de contenidos para Asia y el Pacífico de Amazon Prime Video (que ya tiene presencia en Argentina), explicó que una de las estrategias de la firma para crecer en Asia consiste en apostar más por los contenidos locales. Se basa en que tanto en China como en la India, el 70% de las audiencias elige lo local, según varios estudios de mercado. En ambos casos, se trató de sostener y crear audiencias, incluso si también los locales acceden a cierto contenido internacional (especialmente los blockbusters estadounidenses, lo que reproduce el esquema cinematográfico al nivel del SVOD).

Pero hay algo más: los contenidos locales que se integran en estas plataformas quedan disponibles en el resto de los países donde operan. El suscriptor actual de Netflix podrá ver que en la grilla argentina hay muchas películas de Bollywood, una buena selección de contenidos surcoreanos, y series realizadas en Europa, además de filmes nacionales y latinoamericanos. La búsqueda de una oferta de contenidos amplia necesariamente ha creado este "camino" para las producciones de países que tienen vedada la gran distribución por la presión de los megaestudios. Lo cual implica que la apuesta de los SVOD por los contenidos locales se irá incrementando con el correr del tiempo. A eso apuestan los grandes del negocio, incluso si eso los lleva a un nuevo tipo de concentración: pocas empresas operando al mismo tiempo en muchos países. La tensión que viene, sin dudas.