Cuando se ingresa en el mundo de los libros infantiles es imposible resistirse a ellos más allá de la edad que se tenga. A la hora de elegir qué poner bajo el árbol de Navidad hay variedad tan grande que es difícil elegir. Se abre así un sinfín de posibilidades para soñar, imaginar, crear y jugar.


Pero también están los libros que, a través de palabras simples y claras, ayudan los más chicos a entender las dificultades que presenta la vida, los miedos y descubrir que a todos les pasa, que nadie tiene la exclusividad de los sustos y de los monstruos que existen el mundo real.


Están los que permiten conocer que el mundo es más grande de lo que es posible imaginar y
que tiene un pasado que se puede descubrir. También están las opciones que traen actividades, tanto para aprender como para jugar o para aprender jugando.


En todos los casos se trata de libros que permiten generar un espacio común para compartir
entre chicos y grandes
, en donde la realidad descansa un rato y le da espacio a la magia, a los sueños, a los personajes que tienen la posibilidad de hacer lo que quieren mas allá de la racionalidad.

Y también hay libros para derribar estereotipos, como Un papá con delantal, en donde los
quehaceres de la casa no son de las mujeres.

Todos tienen en común las ilustraciones atractivas y talentosas que acompañan los textos.Un  coso propone, además, un diseño con un circulo en el medio desde donde se despliega el talento de Pablo Bernasconi.


Otro punto para tener en cuenta es que, debido al abanico de opciones, también hay gran variedad de precios para tiempos de crisis. Hay buenas historias por poco dinero y aumentan en relación (sobre todo) con la calidad del papel y la intensidad de los colores.


Además ocupan poco lugar y, sin embargo, guardan muchos sueños, reflexiones y juegos. Los mismos números de ventas derriban el mito que sostiene que los chicos no leen. Si bien suelen existir prejuicios con respecto a la competencia con el mundo virtual, pueden convivir perfectamente.

Encontrar el tiempo para leerles a los más pequeños más allá del espacio privilegiado de antes de dormir.


También los libros vienen a recordar que lo extraordinario también puede estar en lo cotidiano y que la magia se puede hacer sin necesidad de tener una varita, como cuenta Alina, para
no tenerle miedo a la diferencia.


Cualquier selección es arbitraria, pero cualquier elección será un hermoso regalo que pueda traer Papá Noel.