S e sabe: el mercado del cine está dominado por los tanques de Hollywood. Su éxito o su fracaso, que se replica globalmente, es determinante para saber si el negocio funcionará o no otro año más. Por otro lado, las películas son cada vez más caras por muchas razones: pagos de franquicias, salarios de las estrellas y, sobre todo, diseño de producción, lo que equivale a gigantescas masas digitales cada vez más perfectas que crean la ilusión de realidad para lo imposible. Ahora bien: al ser cada vez más caras, cada vez más Hollywood apuesta a lo seguro y ya probado. Es decir, secuelas, regresos, adaptaciones de libros, videojuegos o cómics bien conocidos (nada cuesta más que instalar una marca nueva) y, sobre todo, un público amplio que incluya a los niños, a los adultos, a los fanáticos y a quienes quieren participar de cada estreno como de un evento más grande que la vida. No siempre funciona, y de hecho el box office global de 2017 parece haber sufrido una caída de alrededor del 3% (los datos finales estarán listos en algunas semanas). Hay una apreciable saturación en el mercado, que consume rápidamente la (relativa) novedad y la diluye luego para intentar con la próxima. Ejemplo de ejemplos: mientras que el Episodio VII de Star Wars logró superar los u$s2.000 millones de recaudación en todo el mundo, los analistas predicen que el Episodio VIII se ubicará en algún lugar entre los u$s1.300 y u$s1.600 millones.

¿Cuáles son los tanques por los que apuestan los grandes estudios en este 2018? La lista impresiona por la ausencia de “marcas” nuevas salvo en un caso bastante relativo.

1) Pantera Negra. Superhéroe de Marvel que ya apareció en Capitán América: Civil War. Es el héroe y rey de un mítico lugar de África llamado Wakanda, una supercivilización de tecnología y paz de donde sale el metal adamantium. El atractivo consiste en que el cast es casi enteramente afroamericano y el director es Ryan Coogler, el de la excelente Creed. Es probable que supere en EE.UU. los u$s300 millones. Y aquí hay un detalle: hay un público enorme de cine popular “para negros” que no se estrena fuera de ese país en general. Es decir, esta película podría nutrirse, además de los fans de los cómics, de ese público y ser gigante.

2) Jurassic World: Fallen Kingdom.Jurassic World fue un éxito notable, la película más vista de 2015 y con más de u$s1.100 millones de recaudación. El director español J.A. Bayona (el de El Orfanato) toma la dirección. El elenco es el mismo de la anterior (Bryce Dallas Howard, Chris Pratt) y se supone que tiene que funcionar bien, al menos cerca de lo que hizo la anterior.

3) Han Solo: una historia de Star Wars. Con Rogue One a la franquicia le fue bien contando “historias laterales” del universo creado por George Lucas. La de Han Solo era una película muy esperada a manos de los comedió- grafos Peter Lord y Chris Miller (Comando Especial, La gran aventura LEGO) pero los expulsaron tres semanas antes de terminar el rodaje, y fueron sustituidos por el veterano Ron Howard. Ese asunto, que todos los fans conocen, puede lastimar sus posibilidades comerciales.

4) Mary Poppins Returns. Disney sigue intentando sacar más dinero de sus viejos éxitos. Esta “continuación” con Emily Blunt en el rol que hizo famoso Julie Andrews hace más de medio siglo tiene como director a Rob Marshall, un hombre de Broadway que no figura entre los más dotados del cine. Pero el efecto “nostalgia” puede funcionar, como sucedió con la inane La Cenicienta (aunque funcionó mejor, con un gran director detrás, El Libro de la Selva, de Jon Favreau). Unos u$s500 millones globales sería decoroso.

5) Los Increíbles 2 / Ralph el demoledor 2. Disney, otra vez. La primera es la secuela del clásico de Brad Bird, por suerte con el mismo director (lo que garantiza cierta calidad narrativa que viene fallando en Pixar desde hace cuatro filmes). Ralph... fue un éxito sorpresa y si se puede instalar una secuela, habrá una serie más que rinda dinero. El equipo, también en este caso, es el mismo.

6) Aquaman. Mujer Maravilla funcionó muy bien en 2017. Liga de la Justicia, muy mal respecto de lo que se esperaba, pero el Aquaman de Jason Momoa fue bastante aplaudido. Lo que crea cierta expectativa favorable para su “película en solitario” de 2018. Pero por los resultados ambiguos del tándem Warner-DC, es difícil asegurar un éxito.

7) Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald. Warner tuvo suerte con Animales Fantásticos y Dónde encontrarlos, película derivada del universo Harry Potter que permitión mantener viva la franquicia. Esta secuela tiene a Johnny Depp como villano y a Eddie Redmayne otra vez como héroe. Prueba de fuego para esta franquicia: si funciona, habrá una serie nueva. Debería al menos llegar al nivel de la anterior (u$s814 millones en todo el mundo).

8) Avengers: Infinity War. Marvel (y Disney) construyeron esta ultra épica a través de 18 películas previas. Aquí comienza a resolverse (tiene continuación) no sólo el conflicto cósmico de los Vengadores contra Thanos sino el de Disney (y Marvel) con sus estrellas: a muchos “superhéroes” les vence el contrato con este filme. Es una de las películas más esperadas y masivas, y seguramente -como las dos entregas anteriores de los Vengadores (2012 y 2014) y Civil War (2015)- esté por encima de los u$s1.000 millones. Pero abre la pregunta ¿Y después, qué?

9) X-Men: Dark Phoenix. Imposible saber qué pasará con los X-Men ahora que Fox será parte de Disney, dado que eran los personajes de Marvel que habían quedado fuera del trato con Mickey Mouse. Esta (con otro filme, New Mutants) intenta ser la que restablezca la fuerza en taquilla de la marca, herida por la baja performance de la (por otro lado, muy buena) X-Men: Apocalypse. Pero ya no están Hugh Jackman ni Patrick Stewart.

10) Ready Player One. Y esta no es una franquicia sino la adaptación de un libro de culto. Y la dirige Spielberg. Y es una de las películas más esperadas del año porque, si alguien puede crear una marca, cree Hollywood, es Spielberg. Ahora bien: el filme narra cómo en un futuro deprimente el único escape es un juego de realidad virtual (el Oasis) donde aparecen todos los grandes personajes pop de los ’80 (en el tráiler pueden ver batimóviles, el De Lorean de Volver al Futuro, a Freddie Krueger y mucho más), lo que no deja de ser al menos un uso inteligente de las “franquicias”. Es también, por falta de antecedentes (salvo el director, que hace tiempo no mete un superéxito en taquilla), una apuesta incierta, aunque creen que superará los u$s1.000 millones de recaudación global.