-¿Como fue que decidiste investigar este crimen que que hoy llamaríamos femicidio?

-Me encontraba escribiendo un libro acerca de la voz no escuchada de niños y niñas. Intentaba visibilizar una cruda realidad que cuesta concientizar, el lugar que ocupan las infancias y juventudes en nuestras sociedades. En el marco de esa tarea y escribiendo el capítulo acerca de infanticidios desde la historia de la humanidad, regresa a mi mente el recuerdo de un crimen, el de una niña que había sido asesinada cuando yo también era una niña de 8 años. El asesinato había sido cometido dentro de la iglesia San Marcelo, en la localidad bonaerense de Don Torcuato, partido de Tigre. Yo no conocía su nombre y no recordaba tampoco el mes y año de su muerte pero sí recordaba que hacía poco había muerto el General Perón. Así fue que decidí comenzar a investigar qué había pasado con esa niña , con la justicia y en la antaño pequeña ciudad . El libro se convirtió en un relato de no-ficción 

-¿Por qué se supo tan poco?

-El crimen fue encubierto. A poco menos de un año la investigación se había archivado sin hallar al o los culpables. Toda la ciudad fue engañada. A todas las personas que entrevisté, (no todas se encuentran sus relatos en el libro ) nadie sabía que la niña había sido violada y luego asesinada , como dice la caratula del expediente judicial . El relato que circulaba y también lo que yo había oído era que había sido asesinada, nunca se habló de la violencia sexual.

-¿Cómo viviste como niña el crimen de Anita?

-Fue un evento crucial en mi vida. Con 8 años, no sabía que los niños podían morir y menos suponer que podían ser asesinados. Recuerdo como si fuese hoy las palabras del repartidor que lo contó frente a mi: una niña apareció colgada del campanario.

.¿Te costó encontrar la información?

-Muchísimo. Tarde dos años y medio en recopilar toda la información. Muchas personas tienen miedo aún hoy de hablar de ese hecho. Otros tienen culpa de no haber hecho nada, cuando se podía, otros fueron cómplices y otros temieron por su vida en aquel momento en que el país convulsionaba política y socialmente. La proximidad del golpe civico-militar era una amenaza constante. Fue una tarea muy dura y decepcionante porque debía conformarme con un puñado de datos y cómo si fuera un rompecabezas ir armando la escena pieza por pieza. Los responsables pertenecen al círculo íntimo y de confianza de Anita Rivarola y su familia 

-¿Por qué el titulo?

-El título es la imagen de lo que yo recuerdo de cuando me lo contaron y cómo se conoció el caso en Don Torcuato. También durante la investigación conocí en un programa de televisión al que me había invitado para hablar de violencia sexual a Raúl Torre, el prestigioso criminólogo que me lo confirma porque el había sido parte de la investigación siendo muy joven y como parte de la policía .

-¿Por qué para la sociedad es más difícil hablar de los delitos contra los chicos?

-La historia de la humanidad demuestra los horrores y maltratos a los que se sometieron a los niños. La situación sigue siendo lamentablemente actual, hablo de malos tratos infringidos por adultos. El mundo adulto es negacionista en este punto y no quiere aceptar , muchas veces, primero el maltrato sufrido cuando se trata de su propia infancia y después las distintas violencias a las que somete a la Infancia. La infancia es un tiempo - lugar que a veces se sacraliza y otras se ignora pero pocas veces se respeta. El mundo es adultocentrico y adultista, todo se rige, se mide y se desea para comodidad de las personas adultas. Hasta hay hoteles y restaurantes " Child Free" , donde se permite segregar a un ser humano por su edad. Me pregunto ¿Qué pasaría si los niños exigieran que los adultos de 30 a 50 no ingresaran a determinados espacios? Sería discriminatorio. Pero los niños no tienen poder para discriminar, los adultos si y muchos lo hacen y se permite . Está naturalizado, en muchas circunstancias. pensar a los niños y adolescentes de esta manera, como una molestia, una carga.  Reconocer a un niño o niña víctima es reconocer todo lo que hacer falta develar, corregir y crecer en relación a los derechos de las infancias.

-Si bien se ha avanzando mucho la violencia sexual infantil es un tema bastante tabú, ¿por qué?

-La violencia sexual en la infancia sigue siendo un tema difícil. Hablamos de uno de los crímenes más comunes del que son víctimas los niños. Según UNICEF 1 de cada 5 niñas y 1 de cada 13 varones padeció violencia sexual en la infancia y esta cifra no contempla la violencia sexual hacia la niñez trans y tampoco la explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes que es aún mas clandestina. En Argentina, casi 9 niños, niñas o adolescentes por día, y cada 3 horas, es violentado sexualmente. Mayoritariamente las víctimas son niñas y adolescentes, agredidas por alguien de su entorno cercano, de su confianza y/o la familia. Según el estudio de la línea nacional 137, de octubre 2020 a septiembre 2021, se registraron 9.989 víctimas niños, niñas y adolescentes de violencia familiar, 3200 (32%) fueron víctimas de violencia sexual. Estos son solo las estadísticas de las denuncias realizadas, no sabemos con exactitud la enorme cantidad de casos silenciados por el abusador con sus amenazas o por entornos no protectores, vulnerables o negligente o los que ocurren en ámbitos eclesiásticos. Esto quiere decir que estamos ante un grave problema de salud pública que no se asume como tal , porque no se asume que nuestros hijos, sobrinas, nietas, son agredidos a diario o pueden serlo. La pedofilia y la pederastia están, desde siempre, entre nosotros agazapados para arrebatar infancias y se necesita de un trabajo firme para ponerle fin.

-¿Con este libro de alguna manera querías hacer justicia por Anita?

-En principio la búsqueda fue de la verdad de ese crimen, luego casi sin querer quise sin poder hacer justicia por los menos sacar a la luz un crimen impune y con ello conseguir que su muerte no sea en vano que simbolice las violencias que padecen los niños y especialmente las niñas desde su nacimiento.

-¿Qué te gustaría que el lector encuentre en este libro?

-Este libro hace dos preguntas. Una atañe a la agenda que debe plantearse una comunidad para impedir estos delitos para prevenirlos y para condenar a los perpetradores cuando ya es tarde para la víctima y la otra es porque se sigue sostenido la crueldad hacia la infancia y porque no se hace nada con ello. Me gustaría que el libro ayude a abrir los ojos acerca de la situación de los niños, niñas y adolescentes, que ayude a tomar conciencia que los niños y niñas sufren y mucho y fundamentalmente porque no son escuchados

-¿Qué significa Anita para vos?

-Anita pude ser yo, y puede ser cualquier niña que por su vulnerabilidad e indefensión es víctima de la violencia sexual, de los malos tratos y hasta del Femicidio. Anita se convirtió en un símbolo de la situación de las niñas en el mundo. Hoy sabemos que existe una razón para asesinar a una niña como Anita: su género. El haber nacido niña es, lamentablemente, un factor de riesgo. Una de las problemáticas que atraviesa la niñez en todo el mundo es la violencia. La ONU considera que cada cinco minutos un niño muere a causa de algún tipo de violencia física, emocional o sexual.  Las niñas de 0 a 14 años están expuestas a situaciones que sólo se les adjudica a las poblaciones adultas: el feminicidio, es decir el asesinato de mujeres, adolescentes y niñas por razones de género, si bien no siempre se adopta este término cuando se trata de mujeres menores de edad. En la actualidad, si una niña es violada y posteriormente asesinada, como en el caso de Anita, el crimen no es considerado un feminicidio, sino un homicidio. La mayoría de los asesinatos de niñas y niños de entre cinco y diez años son cometidos por personas del círculo social más próximo: padres, hermanos, tíos, vecinos, maestros, profesores, autoridades escolares. Anita y su triste historia viene a corroborar esta situación extrema

-¿Los chicos son escuchados?

-No siempre. El mundo de los adultos la mayoría de las veces imposta una escucha que no es tal. Si los chicos y chicas fuesen escuchados los crímenes tendrían otras estadísticas. Los niños y niñas hablan de distintas maneras a veces lo hacen con palabras, otras con el cuerpo, con el dibujo y con el juego, lo que hay que aprender es a escucharlos y esto se logra estando disponible.

-Si Anita hubiera sido escuchada ¿estaría viva?

-No lo sé. Nunca supe si a Anita había sido victima de violencia sexual antes de su asesinato o solo fue atacada en momento del crimen. Lo que si se es que si se tomaran las medidas protectoras que la infancia y adolescencia requieren los niños no perderían su niñez y su futuro no quedaría hipotecado tratando de recuperarse de la violencia padecida. La violencia siempre comienza desde la infancia porque es el primer eslabón donde golpea y moldea fuertemente el patriarcado que impone una narrativa donde los niños y especialmente las niñas no parecen ser sujetos de derecho y de deseo y por ello se les puede hacer cualquier cosa.  Estoy segura que ese cambio estructural llevaría a la construcción de sociedades pacifistas , con menos crueldad, y mayor empatía.

En breve sale la segunda edición del libr. por una nueva editorial “ Bocas Pintadas” . 

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