-¿Qué significa el título ? 

-“El ritmo del derrumbe” se me ocurrió en 2019, cuando estaba escribiendo algunos de los primeros poemas que después formaron este libro, y que eran más largos que los que venía escribiendo antes, que se publicaron en Cuando todo refugio se vuelva hostil (Santos Locos, 2019). Pensaba en que esos nuevos poemas tenían un ritmo diferente a los anteriores y que ese ritmo tenía que ver con cierta desilusión, ciertas ganas de hablar de como algunas ideas, expectativas o esperanzas se desmoronan. Y a diferencia de lo que me había pasado con el libro anterior, al que encontrarle el título me había costado, en este caso lo tuve presente desde el principio.

-¿Las escribiste pensando en un libro o fueron escritas en diferente momento ? 

-Los primeros poemas que escribí (y que son, en su mayoría, los que terminaron quedando en la segunda parte del libro) no los escribí pensando en un libro, sino en qué hacer después de haber cerrado el anterior. Pero enseguida surgió esta idea de título  y quise seguir trabajando con ese tono que estaba surgiendo, que es el de poemas largos como “La montaña”, “Carta a los antropólogos del futuro” o “Fracasá en grande”.

-¿Cómo seleccionas los temas ? 

-No suelo pensar demasiado en los temas antes de escribir, van surgiendo. Sí me pasó que en un momento me propuse, por ejemplo, escribir algunos poemas de desamor, para ver qué surgía, porque era un tema del que no había escrito antes. Y terminaron siendo muchos, porque el tema empezó a crecer.

-¿Es la poesía el género más personal

-No creo. Me parece que todos los géneros pueden ser personales, la narrativa o el ensayo pueden ser tremendamente personales y algunos escritores trabajan la poesía con mucha distancia. Además creo que la poesía también puede ser ficción, no me parece que el yo poético tenga que coincidir necesariamente con el autor, como un narrador en primera persona no coincide necesariamente con el escritor.

-¿Que te gustaría que el lector encuentre en este libro ? 

-No sé, pero supongo que me gustaría que pasen un buen momento leyéndolo, y ojalá que algo lxs conmueva. No puedo saber si yo lo logro, y creo que es muy difícil, pero para mí conmoverme es lo mejor que puede pasarme leyendo un poema y me gustaría lograr eso aunque sea una vez.

-¿Los libros de poesía son para tenerlos en la mesa de luz y leerlos cuando uno lo necesita ? 

-Ojalá que lxs lectores tengan muchos libros de poesía y entonces la mayoría esté en la biblioteca, porque no ya no entren en la mesita de luz. Es decir, me gustaría mucho que la poesía no esté en un lugar apartado sino que esté a la par de los otros géneros. Más allá de eso, en mi mesa de luz tengo libros de poesía siempre: ahora hay tres. Uno que estoy leyendo, que es Rosa. la poesía reunida de Roberta Iannamico; uno que leí hace un año y se volvió uno de mis favoritos, que es Entrenar la lengua de Lucille Clifton (Ed. Elefante), y uno al que vuelvo siempre hace mucho tiempo, la Poesía Completa de Idea Vilariño.

-¿Cuando supiste que querías ser escritora ? 

-Creo que es una idea que tengo desde muy chica, desde que supe que había personas que escribían libros. Cuando era chica me gustaba leer cualquier cosa, incluidos libros de psicología que tenía mi mamá, que se sorprendía de que me interesaran. También siempre tuve una sensación de que no era buena para demasiadas cosas que no fueran escribir.

-¿Y cuando elegiste escribir poesía ?

-La poesía la empecé a leer y a escribir cuando empecé la facultad y conocí a Mauro Lo Coco, que daba clases en una materia de la carrera de Comunicación que es muy parecida a un taller de escritura creativa, y con quien después hice talleres de poesía por varios años.

-¿La poesía ayuda al lector a poner en palabras cosas que le pasan y no encuentra cómo expresarlas

-Creo que es algo que puede pasar. Y si le pasa a alguien que lee mis libros, eso me pondría contenta. A mí me pasa cuando leo a algunas poetas. Y en otros casos, no: también me gusta leer encontrando lo que le pasa o podría pasar a alguien más, aunque no necesariamente sea una experiencia igual o similar a la mía y no me haga sentir identificada. Creo que hay muchas maneras de que un poema le llegue a un lector o lectora. Esa es una, y también hay muchas más.

-¿Este libro lo escribiste en pandemia ? Pudiste escribir en pandemia ? 

-Algunos de los poemas los escribí en 2019 y otros en 2020, así que la mitad sí. En 2020, cuando la pandemia era sobre todo incertidumbre, me costó muchísimo escribir, solo escribí unos pocos poemas, y algunos intentos de otras cosas que no lograron encausarse y abandoné. En 2021, en cambio, ya un poco más habituada, pude escribir bastante durante los meses de aislamiento que hubo en invierno, y le di forma a una novela que espero que se pueda publicar este año o el próximo.

-¿Que rol tiene la literatura en tiempos como este ? 

-Me cuesta pensar en el rol de la literatura porque no creo que tenga utilidad, en un sentido productivo. Pero me parece que lo que nos puede dar es refugio, a veces cierto alivio. Cuando la pandemia comenzó y se decretaron las primeras cuarentenas, me acuerdo que surgió un fenómeno de compartir y publicar un montón de material gratuito en Internet “para aprovechar el encierro”. En ese momento a mí me costaba un montón leer literatura, y creo que a muchas personas también, tenía la atención puesta en otra cosa. Pero después sí pude conectarme con algunos libros y sentirme acompañada por ellos. Creo que esa compañía es algo que la literatura nos puede dar. Como decía Juana Bignozzi: “La poesía acompaña a otros, no a quien la escribe”.

-¿Cómo definís a la poesía ? 

-Me gusta mucho hacerme esta pregunta, y mi respuesta va cambiando. Ahora me gusta definirla como una forma de observar, de intentar capturar imágenes desde una sensibilidad en particular. Creo que se parece a la fotografía o a otras artes visuales, en ese sentido.

-¿Que le dirías a los que piensan que es solo inspiración ? 

-Que no, que es trabajo. Para mí, escribir es un oficio como cualquier otro, que se saca adelante con paciencia y dedicándole tiempo. No me parece que se necesite un talento innato, y mucho menos que la inspiración sea algo que baja como un rayo y dicta los poemas sin necesidad de trabajo previo y posterior. Además, para escribir (poesía o cualquier cosa) me parece indispensable leer, tanto a los consagrados como a nuestros contemporáneos. Creo que la idea de que lo importante es la inspiración a veces lleva a pensar que entonces no es tan importante ni la lectura, ni el trabajo ni la edición, y para mí es todo lo contrario.