Durante treinta minutos, el CEO de Netflix Reed Hastings habló con la prensa de varios países. En esos treinta minutos quedó claro el contexto de la competencia futura en el campo del video on demand o, para empezar a utilizar los términos reales, ,la nueva televisión. La noticia más saliente fue que Netflix no forará parte de la oferta de suscripción del nuevo servicio de video que lanzará Apple la próxima semana, lo que implica que mantendrá -como hasta hoy- "blindado" el negocio de distribuirse por sus propios canales. También habló de China y de contenidos.

Lo de Apple es interesante: Netflix ha intentado siempre que todo el tráfico pase por su propia app. Así, su servicio no está integrado a la oferta de Amazon Channels, por ejemplo. En la Argentina eso aún no existe: es que un operador "revenda" suscripciones de varios servicios desde su propia aplicación. Algo así como un "maxikiosco" de servicios audiovisuales. Apple, como Amazon, contará con Showtime, Starz y HBO, por ejemplo. Pero Netflix no quiere vender su servicio cediendo parte del fee a un tercero. Es una medida audaz.

Eso genera un problema que Hastings trató con franqueza. Tanto Amazon como Apple lanzan -o lanzarán- contenido propio. Ambas empresas tienen muchos más recursos para comprar y producir que Netflix, sencillamente porque el audiovisual no es su core-bussiness y ganan muchísimo gracias al e-commerce o la tecnología, respectivamente. Netflix solo produce y distribuye contenidos, lo que lo ha llevado a gastar cada vez más en ese campo. La consecuencia favorable es que ha obtenido algunas marcas propias de peso. La desfavorable consiste en que su gasto ha llevado a que crezca el costo de producción y ya sea cada vez más caro obtener contenidos porque la competencia, con bolsillos aun más grandes, ofrece más. La escalada es terrible, si se tiene en cuenta que en 2017 ya se planteaban gastar u$ 20 millones por cada hora de producción. Costos de ese tamaño cercenan la competencia. No integrarse a plataformas de terceros es, para Netflix, quedarse con cada centavo de ganancia, imprescindible para mantener la rueda del contenido original en funcionamiento.

La competencia por contenidos ha incrementado mucho los precios

Hastings habló de China, en cuyo mercado alguna vez se especuló que podía entrar la empresa. "Creo que vamos a estar largo tiempo prohibidos allí", dijo, dando por tierra con la especulación de que podía aliarse con una empresa local. El hecho es que iTunes y otros servicios que habían logrado poner un pie en el gigante de Asia lo tuvieron que retirar ante la censura y las presiones estatales. Netflix no puede ceder demasiado en cuanto a contenidos (y además acaba de entrar en otro mercado igual de gigante, India). 2019 es un año crucial para el SVOD, que es el modelo de TV que será dominante en el futuro próximo, con la salida de competencias duras para Netflix como Disney +, aunque todo sigue demasiado concentrado.