Es cierto, Harvey Weinstein fue un monstruo que acosó mujeres, violó y destruyó carreras. Lo sabía bastante más de medio Hollywood, y finalmente el asunto estalló, lo que causó el efecto dominó de que otras figuras notables quedaran defenestradas por su inconducta sexual, como Kevin Spacey o Louis C.K. y siguen las firmas. Pero detrás también hay negocios. Especialmente la caída de una de las productoras "independientes" (y las comillas son intencionales) The Weinstein Co., esa empresa que logró imponer películas en Cannes -y ganar premios-, y llevarse miríadas de Oscar en las últimas dos décadas, entre ellas por cosas como El discurso del rey o El artista. Como corresponde a tantos éxitos, se trata de una biblioteca que vale mucho dinero, además de participaciones en otros negocios lucrativos (los Weinstein pusieron dinero, por ejemplo, en El Señor de los Anillos). Pero lo que sucedió con la empresa,donde además los abusos sexuales parecen haber sido encubiertos por empleados que conocían todas las mañas del magnate, es que enfrenta una debacle económica. La firma está intentando capear la bancarrota, y para eso está subastando sus pertenencias.

Ayer fueron las primeras ofertas, que todavía no trascendieron. Las hicieron una empresa independiente Killer Content, que agrupa a una serie de inversores, entre ellos The Womens Foundation, una ONG que pretende distribuir los derechos de contenidos de la firma entre otras organizaciones que luchen por los derechos de las mujeres. Hay otras ofertas similares, pero lo que se cayó fue el rumor de que empresas grandes como Lionsgate o Viacom iban a participar en la compra. El asunto es simple: nadie quiere tener nada que ver con el nombre The Weinstein Co. Y casi todo el mundo espera que el nombre sea borrado de modo sistemático de los anales de Hollywood. Todo indica, de paso, que producciones carísimas se venderán por centavos.

La caída de los estudios es enorme, y si no han terminado en quiebra fue solo por vender todos los derechos de su película Paddington 2 a Warner Bros. por u$ 28 millones, lo que les permitió salvar algunos gastos. Pero una compañía de ese tamaño no tiene suficiente con esa cantidad de dinero. Lo que la mayoría de los analistas prevén es que la empresa será destazada por quienes busquen sus productos más lucrativos. Pocas veces un estudio poderoso se ha diluido con tanta velocidad como en este caso: casi podría pensarse que Hollywood esperaba deshacerse de Harvey y Bob Weinstein.