- ¿Cómo surgió la idea del libro?

Valeria Dulitzky Como estudio de diseño y comunicación, colaboramos habitualmente en materializar proyectos de quienes confían en nosotras. La idea de tener una editorial surgió de las ganas de trabajar juntas en un proyecto propio.

Julieta Ulanovsky El edificio es muy inspirador. Carlos Hilger lo definió como “una catedral laica”. Pensamos mucho qué podíamos hacer y descubrimos que el formato de los edificios y los libros era compatible. No había un referente en el que apoyarnos por lo que intentamos encontrar nuestro propio formato.

foto  Santi Tenenbaum

-¿Cómo fue el trabajo entre los textos y las fotos?

(JU) Primero diseñamos una maqueta con fotos y textos en esquema. Eso nos ayudó a visualizar el tipo de libro que queríamos: qué formato, qué tipo de textos, cómo serían las imágenes. La idea fue que convivan distintas imágenes y textos para trazar un cruce de varias áreas: arquitectura, diseño, historia, etc.

-¿Qué era lo que querían contar?

-(VD) Llamamos rescate emotivo a la acción de poner en valor aquello que necesita una mirada amorosa para perdurar. Mostrarlo, revalorizarlo, compartirlo. Es un concepto que guía muchos de nuestros trabajos. El libro de los colectivos (La marca ed.) fue en el que materializamos esta idea por primera vez. Divino Barolo es un libro que cuenta la historia de un edificio que se inspiró en un libro: La Divina Comedia.

(JU) El edificio es imponente, raro y diferente. Eso ya es una buena historia. Fue el primer rascacielos en la región y fue lo que hoy conocemos como un edificio “inteligente”. Tiene en su ADN la optimización energética y el uso innovador de los materiales. Aparte tiene algunos misterios. Nos dieron ganas de contar esa historia.

-¿Tuvieron acceso a todo el edificio?

-(JU) ¡Claro! Durante casi 30 años fuimos todos los días. Conocemos todo. Desde el sótano hasta el faro; desde el Infierno al Paraíso. Nuestro estudio está ahí

-¿Cuánto tiempo les llevó?

-(JU) Nos llevó cuatro años. Darle espacio a un proyecto propio lleva mucho tiempo. También diseñamos un formato editorial que no existía antes. Y de hecho nos sirvió para aplicar en el segundo libro que publicamos, Extraordinario Planetaroio

 

-¿Se puede contar una historia a través de las fotos?

- (JU) Las fotos son una mirada que te llevan hacia una historia. Elegimos contar una historia desde el diseño, es decir, desde una toma de posición entre los textos y las imágenes.

-¿Qué es lo que más les impactó?

-(VD) Fue hermoso ver el impacto del libro sobre el edificio y su gente. El edificio se puso contento y sus habitantes, orgullosos. Hoy el Palacio Barolo es un punto turístico y cultural de la ciudad y el Divino Barolo colaboró para que suceda.

 

-(JU) Es impactante ver cómo el edificio sigue vigente. En épocas vertiginosas como esta, es maravilloso que algo que tiene casi 100 años (se construyó en 1923) siga en pie y más activo que nunca. El libro acompaña y celebra

-¿Cómo es la edición de un libro fotográfico como este que cuenta una historia particular?

-(JU) Trabajamos con distinto tipo de material fotográfico. Tomas hechas especialmente, imágenes de archivo, retratos. El diseño fue lo que regía qué iba y cómo.

-¿Cómo definirían el libro?

(VD) Es un libro para recorrer, como se recorre un edificio o se camina una ciudad. Es una invitación a pasear, mirar, conocer detalles, datos curiosos, opiniones y un poco de su historia.

-(JU) Es un libro amable que combina distintos géneros. Tiene algo de guía, algo de ensayo, algo de arte, algo de fotografía. Tiene datos académicos, testimonios y también curiosidades. Cierto aire de pequeña enciclopedia.

Julieta Ulanovsky    Foto  Santi Tenenbaum.

 ¿Qué les gustaría que el lector encuentre?

(JU) Una invitación a mirar con más cariño. A detenerse y mirar lo que tenemos alrededor. En un punto, tiene algo de instinto de conservación.

-En el caso del Planetario, ¿el trabajo fue similar?

-(NV) El segundo libro fue más sencillo en muchas etapas, porque la identidad editorial del proyecto facilitó la toma de decisiones. Sabíamos lo que no teníamos que hacer, jeje. Fuimos al encuentro de nuevos desafíos.

-(JU) Sí, ahí terminamos de darnos cuenta de que nos interesa escuchar a edificios que tienen algo que decir.

Publicado por la editorial ZkySky

 

- La fotografía ¿es una forma de narrar pero con imágenes?

-(VD) En nuestros libros diría que la estructura narrativa la organiza nuestro punto de vista. El lenguaje fotográfico, las infografías y los textos como herramientas expresivas para contar una historia.

-(JU) Sí. Cada imagen tiene su recorrido. Y la secuencia de imágenes le contará a cada lector su propia historia.

-La arquitectura ¿le da identidad a una ciudad o la define?

- (VD) Si, el patrimonio arquitectónico de una ciudad habla mucho de ella. También la hacen las políticas en torno a la arquitectura. La defensa de los espacios verdes, el control de las demoliciones, un código que limite los intereses comerciales, son urgentes. Pensamos en los libros como herramientas de sensibilización y revalorización. ¡Buenos Aires es una ciudad tan hermosa! Tiene mucha historia y mucho futuro.

-(JU) La arquitectura le da un perfil a la ciudad. Por eso algunos lugares nos gustan más que otros. Algunas ciudades nos atraviesan el corazón y de otras queremos salir corriendo. A veces, ese perfil viene del pasado y sigue intacto. A veces el cambio nos aturde y desdibuja.

-Que sea  bilingüe ¿tiene que ver con llegar de otro modo a los turistas?

-(VD) Los libros son también una forma de testimoniar una visita, como un souvenir, para quienes estuvieron y una invitación a hacerlo para quienes aún no lo hicieron. 

-(JU) Es un libro que considera a los viajantes (no solo turistas). Es liviano, pequeño y bilingüe. La idea es que no sea un problema en el equipaje.

-¿Les parece que  a veces no miramos la ciudad?

-(JU) La mayoría del tiempo. Por eso nos interesa que este libro y el del Planetario inviten a mirar y disfrutar de algo que tenemos tan a mano y que es una fuente de felicidad.

-(VD) Creo que la relación con la ciudad es personal, de cada uno. Divino Barolo y Extraordinario Planetario son nuestro homenaje a la ciudad, una forma de decirle ¡Gracias por ser tan hermosa!