Niñato es la historia de un tipo de 34 años que vive con sus padres en Madrid, quiere dedicarse al hip-hop y no tiene demasiadas perspectivas. Lo que sí tiene son tres hijos pequeños de los cuales ocuparse, especialmente el más chico, con problemas en la escuela. Esta película, ganadora del último Bafici, es un retrato generacional y síntoma del estado de las cosas, de la adolescencia permanente que choca con la realidad. La mirada no acusa ni es condescendiente; no justifica sino que hace lo que debe: narrar el cuento y sorprenderse -y sorprendernos- con lo que aparece en el transcurso del tiempo. De algún modo, y desde el título, una película sobre la infancia, esa que hoy parece no terminar nunca.