Rosario encara su temporada alta turística, que comenzará en el feriado de Semana Santa, con una propuesta que combina cultura, deportes, paisajes y gastronomía, y amplía su conectividad aérea, luego de que su temporada baja, en verano, tuviera una mejora interanual del 20%.

El lanzamiento de la oferta de esta "ciudad multipropósito" con opciones para todos los gustos, como la definió su secretario de Turismo, Héctor De Benedictis, se realizó anoche en la Ciudad de Buenos Aires, su mayor mercado emisor de visitantes.

El encuentro de las principales autoridades de la gran ciudad santafesina y tercera en importancia del país consistió en una fiesta musical gastronómica, en el patio interior del hotel Anselmo, sobre el pasaje Anselmo Aieta del barrio de San Telmo.

Rosario cuenta con algunas ofertas sencillas y muy populares, como choripanes con chimichurri y sus "carlitos", que no son otra cosa que los tostados de miga, que anoche fueron de mortadela y queso.

Otras propuestas más elaboradas que se sirvieron fueron en base a pescado de río, como empanadas de boga y chupín de surubí, además de bondiola con salsa criolla, todo acompañado con cervezas artesanales e industriales y vino.

Rosario es la segunda ciudad en eventos deportivos internacionales; referencia desde el punto de vista cultural, y en los últimos años se ha posicionado muy bien en todo lo que tiene que ver con turismo de escapadas, fin de semana largos y cortos", explicaron.

El titular de Turismo confió un dato que le dio una aerolínea, de la cual no dio el nombre por tratarse de algo no anunciado oficialmente, "que en julio de 2016 tenía un 1% de pasajeros que venían del extranjero y en diciembre pasado ya tenía un 11%".

Sobre el feriado largo de Semana Santa y del 2 de Abril, se mostró optimista, porque "arranca el año fuerte para nosotros, así que si bien todavía no tenemos datos de reservas, ya venimos más que bien". "Contamos con 10 mil plazas en la ciudad, pero para estos casos en que solemos estar desbordados vamos a derivar turistas a San Lorenzo, Cañada de Gómez, Roldán, San Nicolás; y esas 10 mil plazas se empiezan a multiplicar.