"El grito de alarma esperan", la muestra de la escultora Desirée de Ridder que se inaugurará el jueves próximo en la galería porteña Calvaresi Contemporáneo, cuestiona la depredación humana del medio ambiente a partir de una serie de esculturas que dan cuenta de la violencia del hombre sobre la especie animal.

En la galería de Defensa AL 1100 una docena de animales recreados en tamaño natural -liebres, gallos, cóndores, ciervos- armados con carabinas y lanzando fuego por sus cuernos, reciben a los visitantes.

La exposición, indica De Ridder, "es una denuncia que supera la depredación de la fauna por el accionar humano, y alcanza la transformación de ecosistemas y pueblos enteros a causa del uso de agroquímicos tóxicos para el suelo y la salud, y acciones como la construcción de dos represas sobre el río Santa Cruz que afectan directamente al Perito Moreno, en Calafate, ciudad que se inundó por primera vez en 30 años tras la ruptura del glaciar".

Curada por Elena Tavelli, la exhibición podrá visitarse hasta el 5 de mayo, de lunes a domingo de 11 a 18, con entrada gratuita.

"Un trabajo en el medio entre la artista y la activista", lo define su responsable.