Invisible es la historia de una chica de diecisiete años que queda embarazada. Parece trivial, y el título juega con ese sentimiento de trivialidad, pero lo que logra el realizador Pablo Giorgelli es registrar todo lo que sucede en esos momentos, la tormenta que representa para una persona enterarse de una noticia que tiene un peso monumental.

Hay delicadeza para esquivar los golpes bajos aunque en ocasiones esto resienta la emoción a punto de surgir durante todo el metraje. Hay una verdad grande en la interpretación de Mora Arenillas, la protagonista, que excede el tema y rara vez se encuentra en el cine de hoy, y la cámara sabe cómo capturarla y comunicarla a los espectadores.