Punto de encuentro para una comunidad fascinada con la magia de las ediciones memorables en papel, abre sus puertas este miércoles en el CCK la Feria del Libro Antiguo de Buenos Aires.

El evento ya se ganó un lugar afianzado en el calendario porteño. Ofrecerá en esta 12ª edición, que se extiende hasta el domingo, mucho por descubrir recorriendo los stands y charlando con los especialistas. Bibliófilos, coleccionistas, libreros, entusiastas y público lector en general tendrán la oportunidad de acercarse e introducirse en un mundo maravilloso de libros curiosos, raros, coleccionables y exquisitos. 

“Hay una creciente interés en material escrito y soporte papel a pesar de que se dice que la gente no lee por los dispositivos digitales. El soporte papel tiene un encanto que no se pierde, te conecta con el contexto en el que se creó. Además, estos libros no dejan de ser una pieza histórica”, señala a BAE Negocios Javier Moscarola, uno de los organizadores de la feria y secretario de Alada (Asociación de Libreros Antiguos, entidad que fue creada a mediados del siglo pasado y hoy agrupa a unos cuarenta profesionales especializados). En ese sentido, comenta que a su librería de Las Cañitas llegan clientes de 20 o 25 años en busca de primeras ediciones, libros de arte o grabados antiguos. 

Quienes recorran los pasillos de la feria en el imponente CCK podrán apreciar y adquirir desde libros antiguos del Siglo XV hasta libros de las vanguardias artísticas y literarias de principios del Siglo XX.  Hay primeras ediciones y libros firmados por sus autores, además de mapas, fotografías antiguas y afiches entre otras piezas que resaltan el soporte papel.

La mayoría de los ejemplares están a la venta. Los valores parten de los 400 o 500 pesos, precio similar al de cualquier libro en las grandes cadenas, y llegan a varias decenas de miles de dólares en el caso de los más cotizados, como puede ser alguna edición de obras de Borges o el Martín Fierro. La feria atrae también a coleccionistas extranjeros provenientes de países como Madrid o Chile, aunque en un 80% es público local. 

“Buenos Aires es una de las ciudades del mundo con hermosas bibliotecas privadas”, destaca.

Los propios libreros son los primeros interesados en ver qué llevan sus colegas: suelen presentarse los catálogos anuales durante el evento. “Los libreros en mayor o menor medida somos amantes de los libros. Lo que tiene de lindo el oficio es que hay una zona gris. Por ejemplo hago una apuesta por comprar un ejemplar y si no lo vendo lo tengo en casa y lo disfruto. La línea es difusa entre lo propio y el trabajo”, agrega. 

En el público hay desde curiosos o clientes que se fascinan con una pieza en particular (menciona el caso de un estudiante de ingeniería que se llevó un libro de Volapuk, primera lengua universal) hasta compradores de museos o coleccionistas establecidos que buscan temas particulares y ya “les faltan pocas figuritas”.

Joyas preciadas

Entre las piezas excepcionales que se podrán apreciar en el encuentro se verán:

Manuscrito colonial bonaerense de extraordinaria rareza y calidad: Ejecutado en la mejor tradición de la caligrafía española y en excelente estado de conservación. Contiene una detallada información oficial sobre las contribuciones fiscales de estancias y pulperías de los partidos y pueblos de la campaña de Buenos Aires para el año 1797.

Breton-Duchamp: Célebre catálogo que acompañó la “Exposition Internationale de Surréalisme”, la primera de ese movimiento celebrada en la Europa de posguerra (julio-agosto de 1947).

Luna de enfrente, de Jorge Luis Borges. Primera edición del segundo libro de poemas de Borges. Año 1925. Firmado por el autor. Presenta un dibujo de portada hecho por su hermana Norah Borges.

Barrie, J.M. Peter Pan in Kensington Garden. Illustrated by Arthur Rackham. 
London, Hodder & Stoughton Limited, (1912)
. Con láminas color fuera de texto, todas protegidas por su glasina original.

Etimologías de San Isidoro. Una de las primeras ediciones, de 1483, de una de las grandes enciclopedias de la antigüedad.