El gran showman es mucho más un cuento de hadas de Broadway que una película de Hollywood, lo que no implica que sea algo malo. Lo que tiene de "cine" es que se permite un uso gigante de la tecnología para narrar esta (bastante poco fidedigna) biografía de P.T. Barnum, el hombre que inventó el circo moderno y, sin querer queriendo, las maneras del espectáculo -y, sobre todo, de su publicidad- que dominarían el siglo XX. Claro que esto no es parte de la trama, sino la historia de un pobre empleado de banco que se queda sin trabajo y decide probar suerte en el espectáculo para darle un futuro a su familia. Todo con canciones y en un ambiente totalmente digital que realza lo teatral del asunto. Que sí, funciona por el trabajo notable de Hugh Jackman, un actor entrenado en el musical que, cosa curiosa, pocas veces pudo probar con el género en la pantalla grande. Puro juego.