"¿Vos te acordás cómo era antes, cómo nos simplificaron la vida estas cosas?", dice Victoria Alonso cuando ve el celular con el que vamos a grabar la entrevista. "El momento en el que más se ríe el público en la película es cuando los personajes esperan que la computadora cargue información", dice respecto de Capitana Marvel, su última producción, película de superhéroes ambientada en los años 90. Argentina, emigrada a los Estados Unidos a los 19 años, Alonso es una de las personas más importantes del cine contemporáneo. Con Kevin Feige y Louis DEspósito, conforma el team creativo del Universo Cinematográfico Marvel, las películas que se han transformado en supervitaminas para la taquilla mundial. De paso por la Argentina -donde el 8 de marzo fue reconocida con una distinción por el INCAA- para el lanzamiento justamente, de Capitana Marvel, el filme que recaudó en sus primeros días de exhibición u$ 455 millones en todo el mundo, Alonso se muestra como testigo y partícipe de una era de cambios en el negocio cinematográfico.

"Hacer lo que no quiere hacer es realmente un regalo -explica-. Yo no tuve muy definido qué era lo que quería hacer, sí soy una persona muy curiosa y me interesa mucho hablar de todo, pregunto todo. Creo que por eso es que la gente me ha dado oportunidades de trabajar en cosas que no conocía. Por ejemplo, yo no estudié cine, estudié psicología y teatro. De hecho no sé mucho de cine a nivel histórico, por ejemplo. Y trabajo con gente que son enciclopedias de cine o de cómics. Lo mío en realidad es una cuestión de actitud constante: una buena predisposición y una enorme curiosidad que puse en todos mis trabajos. Era así cuando era mesera, así cuando fui azafata en los vuelos de Alaska Airlines. Es solo cuestión de amar la vida y estar agradecida. Pero lo mío es constancia".

Es difícil llegar a una situación de poder -tal es el lugar de Alonso- en un mundo tan competitivo como el de la gran industria cinematográfica. "Lo mío es erosivo -sonríe y cuenta. No dejo. Lo mío es erosivo: es como el sol y el agua. Si la costa no tiene la forma que tiene que tener, dame tiempo y yo voy a hacer que tenga la forma que debe." Es extraño, pero Alonso llegó al cine desde la publicidad, y desde los efectos especiales. De hecho, en 2016 fue la primera mujer en ganar el premio Harold Lloyd, otorgado por The Advanced Imaging Society a los profesionales de ese área. "Estaba haciendo producción de un comercial y había una parte de efectos especiales que hacía Digital Domain, la empresa de James Cameron -cuenta-. Cuando terminamos, me dijeron si quería trabajar con ellos. Les dije que no sabía nada del asunto, pero les caí bien, me dijeron que me iban a enseñar, fui por dos semanas y me quedé cuatro años". Sin dudas, las películas de Marvel son las que cambiaron la tecnología en el cine contemporáneo, y Alonso produjo los efectos de toda la serie hasta hoy. "Soy fanática de la tecnología y siempre pregunto: nos facilita la vida y es como agua, y yo soy una esponja que nunca tiene suficiente".