Recientemente restaurado, pero prácticamente igual a como lucía cuando era habitado por la familia Piccaluga y abre sus puertas a quienes quieran conocer su belleza con visitas diurnas o nocturnas para los amantes de la historia, la arquitectura y lo señoria

Ubicado sobre la calle Marcelo T. de Alvear 1560, en el coqueto barrio de Recoleta, un pequeño cartel anuncia que allí se encuentra el centenario Palacio Piccaluga. Recorrer sus ambientes es como retroceder en el tiempo para ver y entender cómo vivían las familias acomodadas de la época, y por supuesto, cómo lo hacían sus numerosos sirvientes.

El punto de partida es la imponente escalera de mármol a través de la cual se accede al edificio y se recorren los 3 niveles del Palacio, la casa de servicio y su jardín. La excelente descripción del reconocido arquitecto Alfonso Piantini quien además es uno de los principales artífices de la restauración- y los exquisitos detalles de cada rincón generan un ambiente único durante todo el recorrido.

El formato de la visita es similar para las guiadas diurnas, que comienzan a las 17:00, como para las nocturnas, que arrancan a las 20:00. La diferencia está en que quienes escojan la nocturna podrán disfrutar de un show musical instrumental en vivo en el salón principal, como así también una degustación de exquisitos quesos y vinos en el enorme jardín interno.

El Palacio Piccaluga fue inaugurado a comienzos del 1900, y es obra del arquitecto Ítalo-Suizo Domingo Donati. Tiene casi 2000m2 de superficie cubierta, distribuidos en 3 amplias plantas, más un gran jardín interno con espacios sofisticados y señoriales se entrelazan con rincones acogedores y cálidos, aunados por la elegancia de la historia. Más información en www.palaciopiccaluga.com, o por mail a visitas@palaciopiccaluga.com