La empresa de derechos cinematográficos Wild Bunch tendrá luz verde para un plan de reestructuración de sus negocios, después de capear un temporal financiero. Gran parte de los bonos de deuda que emitió serán convertidos, para sus tenedores, en acciones de la compañía, y recibirá dinero fresco para reestructurar deudas y comprar contenidos por parte de uno de sus principales accionistas, Sapinda Group, del millonario alemán Lars Windhorst.

La noticia podría ser una más en el mundo de los negocios y los movimientos financieros entre compañías si, detrás de esto, no apareciera un negocio relacionado directamente con el crecimiento del entretenimiento on line. Wild Bunch es un agente de ventas de películas: en la última década, una parte nada menor de su librería de 450 títulos ha ganado gran cantidad de premios en Cannes e incluso Oscar (El Artista, producida de paso por The Weinstein Co.). En el último festival en la Costa Azul, Wild Bunch representaba a la ganadora de la Palma de Oro (Shoplifters, de Hirokazu Koreeda), la Palma de Oro especial (Le livre dimage, de Jean-Luc Godard) e incluso el triunfador de la Quincena de Realizadores (Clímax, de Gaspar Noé). Es decir, es un peso pesado en la puesta en valor del cine independiente y de arte y ensayo, especialmente europeo. Y, como el defenestrado Harvey Weinstein, un aliado de acero inoxidable de Cannes y de la mayor parte de los grandes festivales (pero más de Cannes, donde ha "impuesto" realizadores).

Pero el negocio de la venta para salas de esta clase de cine está en baja en la medida en que el aparato de exhibición internacional solo se reserva, cada vez más, para el gran espectáculo. ¿Cuál es pues el norte para el negocio futuro de Wild Bunch -y, en parte, para todos los agentes de derechos, como la competidora The Match Factory-?

El CEO de Wild Bunch, Vincent Grimond, dijo en una nota entregada a la prensa que la restructuración permitirá el crecimiento estratégico de la firma. Que consiste en, literalmente, "desarrollar ofertas para la TV y crear lazos fuertes con las plataformas digitales de todo el mundo". Es decir, Wild Bunch considera que el futuro del cine -al menos, de cierta parte importante del cine, el que suele ingresar a las academias- no pasa más por las salas oscuras sino por los livings con pantallas 4K.

Wild Bunch tiene una posición muy fuerte en el campo del cine de autor, y desde allí, una vez fuera de los problemas financieros, podría ser el árbitro -y esto no es precisamente una buena noticia- patra que los independientes puedan ingresar e incluso ganar algo de dinero con Netflix, Amazon o Hulu, por citar los casos más fuertes. Es decir, Wild Bunch se consolidará como un intermediario de peso en una posición oligopólica global, como la mayoría de los actores en el entretenimiento contemporáneo. La concentración global del audiovisual que crece, capítulo Europa.

Ver más productos

Lo que todo el mundo busca

Lo que todo el mundo busca

¿Qué es sexteame?

¿Qué es sexteame?

Para fanáticos del Fútbol

Para fanáticos del Fútbol

La historia detrás del robo del siglo

La historia detrás del robo del siglo

Eva Duarte: toda la verdad

Eva Duarte: toda la verdad

Aprendé a usar tu inteligencia

Aprendé a usar tu inteligencia

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

Historia para Chicos

Historia para Chicos

La otra historia del peronismo

La otra historia del peronismo

Alberto Fernández: lo que nadie quiso contar

Alberto Fernández: lo que nadie quiso contar

Ver más productos