La pornografía llega a la realidad aumentada

Hace no demasiado, les contamos que la empresa dedicada a la pornografía Naughty America disponía de las nuevas tecnologías de inteligencia artificial para generar un nuevo tipo de contenido. Se trataba de que los usuarios descargasen videos y colocasen en el rostro de los performers su propio rostro, lo que los convierte en estrellas porno virtuales. Ahora la misma empresa piensa en dar un paso más allá jugando con la realidad aumentada y lanza una app en Android para ello. Pero antes de entrar en detalle, algunas reflexiones.

Uno de los mayores beneficios que el porno ha otorgado al mundo es el desarrollo de una gran cantidad de tecnologías. La razón es simple: para sobrevivir tienen que arriesgar, porque el mundo siempre ve la pornografía como algo malo o vergonzante. Así, toda la producción XXX desde los años ochenta comenzó a derivar hacia el consumo privado, primero con la revolución del VHS, luego con el DVD y, de manera más decisiva, con el crecimiento exponencial de Internet y los anchos de banda desde comienzos del nuevo siglo. Desde la securización bancaria on line hasta la reproducción de material audiovisual, pasando por el desarrollo y crecimiento de la mensajería virtual primero vía texto y luego con imágenes y sonidos, todo lo que tiene que ver con la era digital comenzó a testearse en el universo del porno.

Las tecnologías de seguridad y reproducción audiovisual tuvieron su debut en el mundo del porno

La era digital lleva, cada vez más, a que la gente se quede en su hogar y supla todas sus necesidades saliendo lo menos posible al espacio civil de la calle. Hoy podemos trabajar, entretenernos, hacer las compras, resolver trámites, pagar impuestos y muchas otras cosas sin salir de casa. De hecho, podemos incluso tener relaciones sexuales virtuales o conseguir pareja erótica también sin salir de casa (o salir solo para "eso"). Esta revolución es de una magnitud que, dado que vivimos inmersa en ella, no logramos percibir del todo. Ha cambiado incluso la política, y si hoy se preguntan por qué ciertos fenómenos en otro tiempo inauditos resultan florecer (Bolsonaro, Trump, incluso Isis, etcétera) tiene que ver tanto con las posibilidades de la comunicación como con una reacción del mundo viejo y normado de acuerdo con las necesidades del siglo pasado que no terminan de cambiar y resisten de manera cada vez más virulenta. No es este el espacio para desarrollar esta hipótesis y no queremos distraer al erotómano amigo de esta página, pero es algo que, más temprano que tarde, deberemos pensar.

Obviamente no estamos diciendo que el porno impulsó el resultado electoral en Brasil del pasado fin de semana, sino que es parte impulsora de las tecnologías que son, también, factor de posibilidad para ese resultado. Siguiendo con el asunto sexual, tras el interludio teórico, lo que Naughty America propone es trabajar sobre realidad aumentada. Quizás saben de qué se trata: es eso de que uno mira con el celular la calle y está lleno de pokémones para cazar. O cuando estaban esos anteojitos de Google, que sobre el paisaje se sobreimprimían cosas, carteles, etcétera. Es un trabajo enorme mapear el mundo para eso. Lo que propone NA es que el usuario que mire con su celular a su alrededor vea sexo "en vivo". Son videos de no más de tres o cuatro segundos que aparecen donde uno enfoque la cámara (bueno, no en todas partes, pero sí en suficientes como para que sea atractivo el asunto). Que los videos sean cortísimos tiene que ver con las restricciones tecnológicas: deben cargar lo más rápido posible (si no, qué gracia tiene) y funcionar sin trabar el resto de las prestaciones del dispositivo. De paso, no deberían consumir demasiada batería (si juegan Pokémon Go saben que hay que usar guantes de amianto para no quemarse con el trabajo del procesador y que la batería dura un suspiro).

Imaginen que van caminando por la avenida Corrientes y ven que en la puerta del San Martín dos chicas hacen un 69, por ejemplo. O una pareja se mueve furiosamente en el Obelisco. Se trata un poco de eso, aunque se supone que el principal consumo será en el hogar: ahí, al lado de la puerta del baño, se desarrolla un acto furioso. Y en el futuro, se puede combinar con la tecnología "de las caritas", y así el espacio estará lleno de uno mismo haciendo de todo con profesionales del erotismo. Un entretenimiento del futuro que ya es hoy. Y también, para qué mentirnos, una prueba de que estamos cada vez más solos.

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