Prima Face una obra que expone las limitaciones de la ley para los delitos sexuales
Un unipersonal que deja al descubierto el dificil y doloroso proceso que tiene que pasar una víctima de abuso para obtener Justicia. El prejuicio del sistema, pero también de la sociedad. A pesar de que una de cada tres ha sufrido o va a sufrir una agresión sexual.
Una de cada tres mujeres ha sufrido o va a sufrir una agresión sexual. Repite la protagonista desde el escenario. Y con solo mirar hacia uno y otro lado la cifra espanta. Bajo esta premisa, la obra Prima Facie, de Suzie Miller y adaptada por Andrea Garrote, la gran actriz Julieta Zylberberg realiza un monólogo descriptivo, preciso, doloroso, real.
Con dureza, sin matices, aunque con algo de ironía mostrará cómo las leyes carecen de perspectiva de género a la hora de juzgar agresiones sexuales. Lo dificil que es para una víctima de abuso enfrentarse al sistema penal para obtener Justicia.
La víctima convertida en única prueba. La víctima puesta en el banquillo de los acusados. La víctima podría haber hecho otra cosa para no ser abusada.
Romina es una exitosa abogada gracias a la defensa que realiza de acusados de delitos sexuales, usando el sistema judicial para absolverlos más allá sin son culpables o no, se "ajusta" a los mecanismos de la ley.
Pero cuando le toca a ser ella una de esas tres mujeres de la estadística su mundo se derrumba, también el laboral y todo en lo que creyó hasta ese momento.
Lo que le sucede la hace vivir en carne propia en qué forma se juzga y se escucha a las víctimas de violencia sexual. Un sistema injusto y lleno de vacíos que deja desprotegidas a las víctimas
El minimalismo escenográfico, la utilización de la iluminación y unos pocos objetos acompañan a la protagonista en el relato detallado de su paso por el trabajo, de la relación con su madre, de los juicios en los que es defensora y la audiencia en la que es víctima.
El ritmo de la interpretación Zylberberg establece una conexión rápida con el público. La actriz va cambiando sus tonos, aparecen los silencios, va y viene de una realidad a la otra. Se va transformado en escena de una abogada triunfadora a una víctima. No necesita decirlo, esta en su postura, en su gestualidad, en su mirada.
También va relatando la mirada de los otros del agresor, de sus colegas, de los jueces, del jurado, maltrato que muchas mujeres sufren sistemáticamente. La narrativa de Prima Facie es presentada de forma no lineal, mostrando a Romina en diversas facetas, que va y viene en el tiempo, lo cual la hace muy dinámica y hasta da un espacio al humor.
La obra permite ver de manera concreta la limitaciones de las leyes actuales en los delitos de violencia sexual para hacer Justicia y para dar respuesta a las víctimas.
Zylberberg construye un retrato complejo y real, con una víctima que es fuerte y vulnerable al mismo tiempo frente una situación devastadora y un proceso judicial que revictimiza y cuestiona. Es sin duda un gran actriz, pero también una mujer empática que da la sensación que se olvida que está sobre el escenario.
La obra crítica al sistema judicial, señalando sus deficiencias pero también invita al público a reflexionar, a cambiar la mirada a la hora de abordar estos temas, a superar prejuicios, a entender que no son delitos que puedan demostrarse de la misma manera que los demás.
Una de cada tres. Es solo mirar a un costado y a otro para comprender la dureza de la estadística. Es una obra de la que no se sale igual de como se entró. Que incomoda, que obliga a reflexionar sobre el sistema, pero también sobre los propios prejuicios. Una obra que sería fundamental que la vean quienes integran el sistema penal. Y también como sociedad nos enfrenta a una realidad de la que nadie esta exenta. Una de cada tres.
Dónde verla
Está en Multiteatro Comafi (Avenida Corrientes 1283, CABA) lunes y martes a las 20.15 cuenta con la producción de Valentina Berger, Sebastián Blutrach, y Tomás Rottemberg. Las entradas están disponibles para la venta a través de Plateanet y en la boletería del teatro
