Una amalgama de previsión y rápidos reflejos sumada a una billetera abultada. En un mercado donde muchos clubes poderosos en lo económico representan la seria competencia de ver quién llega primero a la hora de salir a comprar a los jugadores jóvenes con proyección de cracks, el Barcelona de España concretó ayer una negociación que en cuidadoso sigilo venía llevando adelante para quedarse con la joya del Gremio de Porto Alegre: Arthur.

Desde luego que en las entra- ñas del Barça la especie primero fue mencionada como parte de un mero diálogo de interés por el jugador brasileño. Sin embargo, algunos rumores no tardaron en afirmar que la operación fue cerrada en 30 millones de euros, más otros diez millones de la misma moneda sujetos a la variación de cantidad de partidos jugados (la mitad de esa cifra) y al momento de su primera actualización de contrato (la mitad restante), vínculo que dada la edad actual del jugador el club culé buscará firmarlo por espacio de siete años.

Con la reciente llegada de Coutinho al plantel blaugrana Arthur se transformaría así en el segundo jugador brasileño en llegar al actual líder de la Liga española en pocos meses, más allá de que su incorporación esté planificada para darse a partir de enero de 2019, cuando Arthur tendrá cumplidos sus 22 años y el equipo vea resuelto el tema de su cupo de extracomunitarios.

Figura en el Gremio campeón de la última Copa Libertadores (ausente anoche por lesión en el duelo por la Recopa en Porto Alegre frente a Independiente que se jugaba al cierre de esta edición), Arthur es uno de los valores jóvenes con más proyección del fútbol brasileño.

En tal condición y por las semejanzas en sus características de juego con los históricos Xavi (dejó el equipo hace dos temporadas para irse a Qatar) e Iniesta (con futuro sonante en el fútbol chino), fue que la secretaría técnica barcelonesa fijó sus lupa en él, apuntando con su fichaje a asegurarse un reemplazo a futuro de un jugador funcional al estilo del equipo.

Para la prensa deportiva espa- ñola su contratación es tomada como un hecho.

“El Barcelona presentó una oferta de 30 millones de euros por el traspaso, más 10 en variables asegurados”, afirmó Sport, que citó que la cláusula de rescisión del volante es de 50 millones de euros.

Respecto a la llegada del jugador prevista para enero próximo, el diario Marca afirmó que “no está descartado que pueda hacerlo antes si el Barcelona solventa el exceso de extracomunitarios”.

De momento Arthur se encuentra de baja desde el 29 de noviembre cuando su equipo ganó la Copa Libertadores venciendo a Lanús en un partido en el que fue elegido mejor jugador.

En ese duelo sufrió la rotura de un ligamento en su tobillo izquierdo tras una dura entrada de Nicolás Pasquini, lesión que lo obligó a pasar por el quirófano y que le hizo perderse el Mundial de Clubes.

Fue aún lesionado, en el día posterior a ese partido con el Granate en Buenos Aires, que el Barcelona blanqueó su interés por el brasileño, filtrando un fotografía por Twitter del jugador posando con la camiseta blaugrana abrazado a Robert Fernández, el secretario técnico barcelonista que había viajado a nuestro país para presenciar ese encuentro y avanzar la negociación.