Clausurando la noche en Quito el pasado 10 de octubre con un triplete soñado de Lionel Messi, el Seleccionado argentino de fútbol imponía la sensación de que un largo letargo de frustraciones, malos resultados, presiones y mala atmósfera, había llegado a su fin. La dolida clasificación a Rusia 2018 pasaba a ser un problema menos...

Ayer, en la poco conocida Krasnodar, el tercer krai más poblado del territorio ruso que además de inviernos con treinta grados bajo cero fusiona entre sus más de cinco millones de habitantes unas tres decenas de etnias, quedó demostrado que Argentina tiene la capacidad de sumarse problemas nuevos.

La caída ante Nigeria por 4 a 2 luego de ir en ventaja de dos goles, luce increíble por donde se la mire para un equipo con jugadores de tanto prestigio, con un resultado que ni en el libro futbolero más prolífico de las justificaciones puede hallar explicación acorde a lo ocurrido.

“Hicimos un buen primer tiempo, pero en el segundo no estuvimos intensos. Ellos son fuertes físicamente y nos pasaron por encima”, fue la frase que un experimentado como Javier Mascherano eligió para pintar el revés.

Sin su capitán y máxima figura Lionel Messi, los goles de Ever Banega (27m) y Sergio Agüero (36m) en un primer tiempo con varias situaciones de gol, pusieron al equipo de Jorge Sampaoli al comando de un pleito que el conjunto africano revirtió.

Kelechi Iheanacho (44m. PT) Alex Iwobi, en dos oportunidades (6 y 9m ST), y Brian Idowu (8m) dieron vuelta las cosas dejando planteado en el lado argentino un cuadro de preocupación que encierra muchas aristas, desde la de tener variantes confiables ante la ausencia del astro del Barcelona, hasta la de no verse en cabildeos respecto a sistemas de juego muy diferentes en su línea defensiva, más allá de los nombres con los que pueda seguir probando el entrenador.

Argentina no tuvo reacción y recién generó la primera jugada de peligro del complemento a los 37 minutos.

Nigeria, el primer representante africano clasificado al Mundial, dejó al desnudo que la búsqueda de un estilo, ante cualquier desafío internacional, expone a la vulnerabilidad cuando lo que priva es la ausencia de trabajo.

Y más allá de las numerosas chances favorables del primer tiempo, a la postre quedó flotando la pregunta de qué hubiese pasado si la apertura del marcador no hubiese tenido la colaboración del arquero nigeriano Daniel Akpeyi, quien tomó la pelota con la mano afuera del área, y ante ese tiro libre de Banega, dio un paso hacia al medio después de armar mal la barrera.

  • El Kun ya es el tercer goleador histórico

Sergio Agüero alcanzó una marca histórica desempeñándose con la camiseta del Seleccionado argentino, la de convertirse en el tercer anotador histórico del equipo nacional.

El jugador surgido en Independiente, que con el tanto ante Rusia de hace unos días en el amistoso jugado en el Estadio Luzhniki de Moscú (1-0 frente al Seleccionado que será anfitrión de la Copa del Mundo), había igualado a Hernán Crespo con sus 35 conquistas, volvió a gritar ayer en el amistoso frente a Nigeria superando la marca del actual vicepresidente del Parma de Italia. Cabe destacar que solo jugó el primer tiempo contra los africanos, ya que en el complemento lo reemplazó Darío Benedetto, producto de que sintió en el entretiempo un malestar que derivó en un breve desmayo, episodio que obligó a trasladarlo a un centro médico para estudios de rigor y permanecer un tiempo en observación.

El máximo goleador en toda la historia del Manchester City inglés alcanzó los 36 gritos con la camiseta albiceleste y quedó ubicado detrás de Lionel Messi (acumula 61) y de Gabriel Batistuta (54).