La Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) formalizó una denuncia penal para que se investigue por presunto lavado de dinero a los responsables del Fueguino Hotel, el establecimiento de Ushuaia vinculado a familiares del fallecido presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Julio Humberto Grondona, cuya actividad se conectaría con el escándalo de corrupción conocido como FIFAgate, según confirmaron a Télam fuentes judiciales.

9 Vehículos Tiene Genaro Aversa: un camión Mercedes BM 384 1215, una Land Rover Free Lander, un Mercedes SLK 250 descapotable, un Fiat 500, una Fiat Fiorino, un Mercedes GLK 300, un Mercedes C250, un BMW X5 y una Jeep Estanciera

La Procelac imputó por el delito de “lavado de activos” a Julio Ricardo Grondona (hijo del ex presidente de la AFA), a su cuñado Genaro Aversa, al empresario turístico Roberto Petti (también ligado a la familia Grondona), y al mexicano Aparicio Enrique Byron, señalado como supuesto testaferro del ex presidente de la FIFA, Joseph Blatter.

La Procelac formuló la denuncia por lavado ante el juez Federal de Ushuaia, Federico Calvete, que se declaró incompetente y remitió las actuaciones al Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 8 a cargo del juez Marcelo Martínez De Giorgi.

Grondona hijo, Aversa y Petti integran Limay SA, la empresa que maneja el hotel de la capital fueguina por donde se habrían canalizado fondos provenientes de créditos para fines ajenos al emprendimiento comercial, según denunció ante la Justicia de Ushuaia el cuarto socio de Limay, Guillermo Petti.

Petti (h) afirma en su denuncia que las maniobras se realizaron para defraudar su posición en el negocio, pero la Procelac sospecha que, además, podrían haber existido operaciones de lavado.

Es por eso que el organismo judicial también denunció a tres de las empresas a las que el Fueguino Hotel les libraba cheques por servicios que no pudieron ser verificados, como la Asociación Mutual de Panaderos Unidos del Tercer Milenio, Cerealera Azul SA y Pago Rural SA, algunas con antecedentes de haber operado como cuevas financieras en otras causas de corrupción.

“El resultado de las medidas realizadas permite dar sustento a las hipótesis delictivas formuladas, y en consecuencia impone judicializar el caso para que desde allí se evalúe profundizar la investigación”, asevera la denuncia de la Procelac.

La Procuraduría Anti Lavado le pidió a la Justicia que, en ese sentido, coteje los “elevados gastos y consumos” de algunos de los imputados, con su nivel de ingresos declarados. Por ejemplo, en el caso de Aversa, el organismo constató que posee gastos con tarjeta de crédito de “más de 500 mil pesos en algunos períodos”, además de registrar “más de 200 movimientos migratorios” entre 1993 y 2016.

El yerno del fallecido presidente de la AFA figura como integrante de las empresas Limay SA, Conenar, Chacabuco Moto Sport, La pesadilla SA, Constructora deportiva, Conenpa, Quilmes 5 SA y Aires Inversiones.

Por su parte, Julio Grondona (h) según la pesquisa de la Procelac- figura como integrante de las firmas Conenar, Neljul SA, Crucesita SA, Conenpa y Limay SA, además de figurar como dueño de dos vehículos: un BMW X5 y un Honda Civic.

En cambio, Roberto Petti, aparece ante los registros oficiales como un trabajador autónomo jubilado, e integrante de las firmas Camogli Foods SA y Nervi SA. Tanto en la causa iniciada por Petti (h) como en la impulsada por la Procuraduría, se mencionan dos créditos específicos: uno de $3,4 millones otorgado por el Banco de Tierra del Fuego en el 2007, y otro de 900 mil dólares concedido por Byron en 2010, que no habrían sido utilizados para los fines específicos de la sociedad hotelera. Los denunciantes sostienen que con ese dinero se libraron cheques para empresas fantasmas como la mutual de panaderos, Cerealera Azul y Pago Rural, que figuran dadas de baja por cese de actividades o con deudas bancarias o impositivas irrecuperables.