Por sobradas razones es la liga continental de clubes mejor del mundo. Organización, calidad de participantes, alta competitividad y trascendencia a nivel global, son algunas entre tantas otras. Pero si la Liga de Campeones de Europa necesitaba de algo más, el sorteo de octavos de final llevado a cabo ayer regaló un programa de altísimo voltaje a juzgar tan solo por dos de los cruces que se avecinan para iniciar en 2018 el camino decisivo hacia el título: Barcelona-Chelsea y Real Madrid-París Saint Germain.

En la sede de la UEFA en la ciudad suiza de Nyon, el azar marcó que el culé, que finalizó como líder del grupo D, con 4 victorias y dos empates, se las tendrá que ver con el complicado Chelsea inglés del entrenador italiano Antonio Conte, que terminó segundo de la zona C detras de la Roma.

Los catalanes, punteros invictos de la Liga española, jugarán la ida en Stamford Bridge, escenario de buen recuerdo para el equipo culé, aquél del gol agónico de Andrés Iniesta que le dio el pase a la final de la Champions de 2009.

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Por su parte, Real Madrid, que alzó el trofeo en las últimas dos ediciones, sufrió las consecuencias de una primera fase irregular y se enfrentará con uno de los grandes aspirantes a arrebatarle el título, el PSG francés, el club que por ponerse entre ceja y ceja la ansiada Orejona en su propósito de extender su sobrado dominio local al estrato continental, invirtió 450 millones de dólares en el brasileño Neymar.

Nadie estaría muy errado de asegurar que ambos choques bien podrían ser dignos de una propia final. Pero la reciente decisión de llevar la instancia de octavos a la suerte de un sorteo, con el fin de que los equipos ya clasificados antes de la finalización de la fase de grupos no tienten al resto a la especulación de evitar a tal cual rival, lleva a esto, que en la primera llave de eliminación directa dos pesos pesados tengan que romperse los cuernos para seguir con vida.

Del sorteo también brotó que Sevilla, dirigido por Eduardo Berizzo y con Ever Banega, Gabriel Mercado, Nicolás Pareja, Guido Pizarro, Javier Correa y Walter Montoya, se cruzará con Manchester United.

El londinense Tottenham Hotspur, conducido por Mauricio Pochettino se tendrá que eliminar en la próxima fase con Juventus.

Manchester City, conducido por Pep Guardiola, se medirá ante Basilea de Suiza, una de las revelaciones de la primera fase, que fue segundo de Manchester United y dejó fuera de competición a CSKA Moscú y Benfica.

Roma se cruzará con Shakhtar Donestk, que sueña con jugar como local la final del 26 de mayo de 2018 en el estadio Olímpico de Kiev.

Los dos partidos restantes los disputarán Bayern Munich ante Besiktas de Turquía y Porto de Portugal frente al Liverpool inglés.

Los partidos de ida se jugarán entre el 13-14 y 20-21 de febrero mientras que las revanchas serán entre el 6-7 y 13-14 de marzo.