Superado el Ecuador del fixture en una Superliga que tiene holgado puntero a Boca con más del doble de puntos que River (40 contra 19 en 16 partidos jugados), los dos grandes del fútbol argentino se ven obligados a anticipar sus cañones al duelo que el próximo 14 de marzo los verá cara a cara definiendo un título a un solo partido, el de la Supercopa Argentina en Mendoza.

A falta de 21 días para ese pleito, todo en el mundo de uno y otro comienza a girar hacia lo que asoma como el partido del año del fútbol doméstico, con una atmósfera densa entre ambos que desde hace meses trasciende lo futbolístico para calar hondo en lo dirigencial, con recelo, reojo y rencillas varias del presidente millonario Rodolfo DOnofrio a su par xeneize Daniel Angelici.

Arbitrajes polémicos que vienen perjudicando a River hicieron incluso montar en cólera al DT Marcelo Gallardo, sumado a las declaraciones del mandamás del club de Núñez que acusan un complot alimentado por un reciente almuerzo entre el presidente de la Nación, Mauricio Macri y el entrenador de Boca Guillermo Barros Schelotto.

En este panorama, con River victimizado y Boca adivinando la instalación de una suspicacia que condicione al arbitraje que toque en el Malvinas Argentinas, ayer la organización del evento a jugarse en el estadio mundialista mendocino anunció que el equipo perdedor no estará obligado a presenciar la premiación de quien resulte campeón, una decisión que va a contramano de las buenas costumbres del deporte en el mundo civilizado.

Desde luego que es la áspera coyuntura de ambas instituciones la que pulseó para un anuncio que queda lejos de buscar que sean los grandes archirrivales los más indicados para dar el ejemplo. En consecuencia, queda en las máximas autoridades del fútbol argentino, que estando aún a tiempo, interpreten la ocasión como inmejorable para labrar en tal sentido sin que se acepte como batalla perdida la búsqueda de salvar los valores de la deportividad legítima.

De la empresa Santa Mónica, organizadores del partido, indicaron que la premiación no es un punto que los equipos estén obligados a cumplir, aunque señalaron que siempre recomiendan "recibir las medallas y aplaudir a los rivales en favor del espectáculo y la buena convivencia".

Mientras tanto, el encuentro que enfrentará al ganador del campeonato de Primera División (2016/17), que fue Boca, con el campeón de la Copa Argentina del año pasado, torneo que ganó River, espera por la confirmación del uso del VAR, algo que a priori también lleva a otro desacuerdo, habida cuenta de que Angelici pidió por su implementación pero en el lado riverplatense no quieren saber nada con eso.