Lanús recibirá hoy a Gremio, de Porto Alegre, con la confianza de poder revertir la derrota por la mínima diferencia de la final de ida jugada en suelo brasileño, y consagrarse por primera vez en su historia campeón de la Copa Libertadores de América.

Lanús necesita dos goles para dar vuelta el 0-1 de la ida y consagrarse campeón

El partido se disputará en el estadio Néstor Díaz Pérez, más conocido como La Fortaleza, desde las 20.45, con el arbitraje del paraguayo Enrique Cáceres y televisación por la señal Fox Sports. El árbitro del encuentro tendrá a disposición el polémico Sistema de Asistencia Arbitral por Video (VAR) luego de la polémica actuación del árbitro chileno Julio Bascuñán en la ida el miércoles pasado y por pedido de Gremio.

Lanús necesita ganar por dos goles para conquistar por primera vez en la historia el certamen aunque con una victoria por la mínima forzará la definición con tiros desde el punto penal, sin importar los goles del equipo visitante ya que en la final no tienen valor doble.

El equipo granate, dirigido por Jorge Almirón, se aferra al buen juego, a la contundencia que tuvo en La Fortaleza y en el apoyo de sus hinchas para creer en una remontada que le permitirá alcanzar la gloria y sumarse al salón de ganadores argentinos que hasta ahora tiene ocho integrantes: Independiente (7 veces), Boca (6), Estudiantes de la Plata (4), River (3), Racing (1), Argentinos (1), Vélez (1) y San Lorenzo (1).

El antecedente más cercano que ilusiona es el triunfo por 4-2 ante River en el partido de vuelta por las semifinales, cuando en 25 minutos Lanús convirtió los goles que necesitaba para cambiar la historia.

El equipo del sur bonaerense también levantó el 2-0 que sufrió en la ida de cuartos de final ante San Lorenzo y aunque no consiguió pasar directamente, en la tanda de penales apareció la figura del arquero Esteban Andrada, quien contuvo dos tiros para lograr una clasificación histórica para el club que apenas quince años atrás jugaba una promoción para no descender.

La gesta de Lanús, una institución en constante crecimiento, tendrá una dura oposición ya que Gremio anhela la tercera conquista del máximo torneo sudamericano que levantó en las ediciones de 1983 y 1995 y que se quedó en la puerta en 1984 y 2007.

El conjunto que conduce Renato Gaúcho, quien como jugador ganó la Copa Intercontinental en 1983, perdió un solo partido fuera de Porto Alegre (2-1 ante Iquique en Chile) y en la fase eliminatoria no recibió goles.

El entrenador Almirón, creador de un equipo con sello propio que ya consiguió tres títulos (Campeonato 2016, Copa Bicentenario y Supercopa Argentina), apostará una vez más al juego ofensivo. Será la 14ta final protagonizada por argentinos y brasileños y el historial lo lideran los equipos nacionales con nueve ganadas contra cuatro del vecino país.

Lanús registra nueve antecedentes ante equipos brasileños de los cuales ganó seis, empató uno y perdió dos, mientras que Gremio en nuestro país disputó 27 encuentros, con seis triunfos, ocho empates y trece derrotas.