En plena pretemporada de cara a su punto de partida en el circuito ATP 2018 en Brisbane, Diego Schwartzman sigue cosechando honores. A su Olimpia de Plata que el Círculo de Periodistas Deportivos le destinó en la noche del martes, el tenista que finalizó 2017 como 26 del mundo y obtuvo grandes victorias ante Dominic Thiem, Marin Cilic, Pablo Carreño y Lucas Pouille,

recibió ayer la distinción de "Personalidad destacada de la Ciudad en el deporte", por iniciativa del legilsador Diego Marias. Un logro más para el Peque, que a sus 25 años se encuentra disfrutando de su mejor momento, sin olvidar de dónde viene ni cuánto le costó llegar después de haber atravesado muchas dificultades económicas durante su formación como tenista profesional.

"Sin el apoyo económico recibido me hubiese sido imposible, es carísimo salir a jugar al exterior cuando uno es chico y si no lo hace prácticamente se condena a no llegar al circuito mayor", le dijo a BAE Negocios Schwartzman, a quien un día se le acercaron capitales privados como salvavidas para su sueño de codearse con los grandes.

"Aún hoy, que ya puedo valerme por mí mismo de lo que gano para seguir adelante, me veo unido por una gran amistad a ese grupo de gente que se acercó cuando más lo necesitaba", acota el Peque, quien a fuerza de resultados en apenas cuatro años, desde los 16 a los 20, devolvió con ganancias lo que había recibido como respaldo para viajes, entrenadores y estadías por el mundo, con todos los gastos que ello representa en forma constante.

"Los argentinos, sobre todo, solemos tener complicaciones en el arranque de la carrera porque el apoyo no a todos les llega", agregó en presencia de su mamá Silvana, quien recuerda la etapa de acompañarlo a torneos con bolsos llenos de pulseras para vender con tal de ayudarlo.

Su temporada concluyó con un récord de 39 partidos ganados y 28 perdidos y de no haber sido por el excepcional repunte de fin de año de Juan Martín Del Potro hubiese terminado como número uno de Argentina.