El presidente de Boca, Daniel Angelici, viajó ayer a China acompañado de la estrategia para repatriar a Carlos Tevez, quien milita en Shanghai Shenhua y sin ganas de continuar, aunque la dirigencia xeneize reconoce que la operación no será sencilla.

Boca debe afrontar una cláusula de rescisión que caduca el 30 de noviembre para el regreso de Tevez y necesita seis millones de dólares para ello. La idea es que el ex Juventus de Italia se haga cargo o bien que Boca aporte la mitad.

Los dirigentes de Shanghai Shenhua están decepcionados con el rendimiento del Apache. Por eso, no están confiados para pagar 40 millones de dólares por su segundo año.

Shanghai Shenhua también buscará liberar un cupo de extranjeros para tener en sus filas al ex Chelsea de Inglaterra, el francés Demba Ba, y al paraguayo Oscar Romero quien fue cedido a Deportivo Alavés de España.

Estos puntos juegan a favor de de Boca, que debe concretar la cláusula de rescisión antes del 30 de noviembre.

El representante de Tevez, Adrián Ruocco, está en China y se sumará a la negociación que pretende al jugador para la Copa Libertadores del próximo año.