Cuando falta apenas un día para que el mundo futbolí- sitico conozca la suerte de los 32 seleccionados clasifi cados para la integración de las zonas para la Copa FIFA Rusia 2018, un tema tantas veces recurrente ante cada sorteo vuelve a escena: la sospecha sobre las manipulaciones posibles para que no sea el azar el que decida los cuartetos para la fase de grupos.

De hecho, ayer, en Moscú, una voz ofi cial de FIFA debió salir al cruce de consultas sobre el tema que alguna vez el ex presidente de FIFA Joseph Blatter dijo haber vivido, claro, pero no acusando al que era su organismo sino a la UEFA, como parte de una puja política que mantenía a rajatabla.

Fue así que ante varios sorteos de la Liga de Campeones de Europa, el suizo implicado en el FIFAgate ventiló el uso de bolas frías en los copones, algo que muchos compartieron luego de que ex jugadores como Roberto Carlos o Javier Zanetti mostraran movimientos titubeantes en la elección durante el acto de hace un año para la liga de clubes más prestigiosa del mundo.

El Mundial de Rusia 2018 dará un paso más que trascendente mañana con la celebración en el Palacio del Kremlin de Moscú, buscando que nada lleve a la sospecha, haciendo que todo se vea impecablemente sin trampas.

Desde luego que, ante la posibilidad de que haya bolas con temperaturas diferentes, nada que se haga puede alejar la idea de la manipulación, a excepción de que ante las narices de todos cada copón con sus bolillas un día sea mostrado ingresando a un microondas instantes antes de ser sometido a sorteo.

Pero eso, por lo anunciado, no será puesto en práctica tampoco esta vez, por lo tanto, asoma lícito el aventurar que el sorteo mundialista pueda ser objeto de picardías.

“Llevo ya tres sorteos y les aseguro que no va a haber bolas frías ni calientes”, dijo Chris Unger, director de competiciones de la FIFA, durante una presentación del sorteo en el Palacio del Kremlin. Como si con esas palabras creyera que todo el mundo pueda creerle.

La experiencia dice que nunca hay que creer cuando no se ven intenciones de buscar la forma de ser más transparente, y convincente... Unger culminó su intento de generar credibilidad diciendo que lo que para algunos es un mito, es “una gran historia inventada”.

“En los mundiales no, el sorteo era limpio hasta el último detalle. Yo jamás toqué las bolillas, cosa que otros sí hacían. Claro, se las puede señalizar, calentándolas o enfriándolas. Fui testigo de sorteos, a nivel europeo, en los que eso sucedió. Pero nunca en la FIFA”, se defendió una vez Blatter tirando tierra para el organismo europeo con el que tenía encono. Unger, en representación de la FIFA ahora presidida por Gianni Infantino, buscó ayer dejar claro que ninguna práctica desleal pueda ser utilizada.

  • La copa llegó al Palacio

El trofeo de la Copa del Mundo llegó ayer al Palacio del Kremlin, escenario en el cual mañana se efectuará el sorteo de la primera fase del Mundial de Rusia 2018 que distribuirá a los 32 países en ocho grupos.

La copa, que la Argentina levantó dos veces, cuando fue local en 1978 y luego en México 1986, fue exhibida en el centro de prensa habilitado en un recinto aledaño y luego fue llevada al Kremlin, la residencia del presidente ruso, Vladimir Putin.

La llegada del trofeo motivó que decenas de reporteros gráficos se juntaran para tomar una imagen de la Copa que será exhibida durante el sorteo, donde será portada por el alemán Miroslav Klose, máximo goleador de la historia de los mundiales.