La decisión del gobierno de acotar los subsidios a la producción de shale gas solamente a los nuevos proyectos encendió luces de alarma entre las empresas del sector.

Según publicó la agencia Bloomberg, YPF y Pampa Energía ya están revisando sus planes de producción de gas en Vaca Muerta.

"Es un palo en las ruedas para las empresas que ya tienen inversiones", dijo Juan Manuel Vázquez, jefe de investigación de capital y crédito de Puente Hermanos.

Un análisis realizado por Puente del proyecto de ley de presupuesto para 2018 calcula un monto inicial de 10.700 millones de pesos para subsidios a la producción de gas, un 33 por ciento menos que la asignación inicial de 16.000 millones de pesos de este año. Las demoras de meses en los pagos de los subsidios ya han afectado los flujos de efectivo de las compañías, lo que mantiene lejos a las firmas más pequeñas, dijo Vázquez.

Con Macri, el plan es aumentar la producción en Vaca Muerta, detener las costosas importaciones de gas natural licuado para 2022, y luego exportar a países como Chile, Corea del Sur y Japón.

El programa de subsidios, iniciado en marzo, fijó precios de u$s7,50 por millón de unidades térmicas británicas (BTU) en 2018, que se reducirán gradualmente hasta u$s6 en 2021, para pozos en Vaca Muerta y la cuenca Neuquina circundante. El precio de referencia para el suministro de gas en las Américas, que se entrega a Henry Hub de Luisiana, es de alrededor de u$s2,90.