Los argentinos que decidieron alquilar habitaciones o departamentos para turistas en enero y febrero obtuvieron ingresos del orden de los $22.000 en ese lapso.

Los anfitriones locales recibieron en los dos meses de verano un total de 165.000 estadías que tuvieron un promedio de duración de siete noches, según un relevamiento de Airbnb.

Los destinos más exitosos fueron Buenos Aires, Mar del Plata, Bariloche, Villa Gesell y Mendoza, mientras que el tamaño promedio de cada grupo de viajeros fue de 2,7 integrantes.