Es evidente que el programa económico de Cambiemos es un fracaso absoluto para el país. Argentina ha perdido siete puntos del producto bruto, se ha duplicado la inflación, creció fuertemente el desempleo y la pobreza y la deuda pública de la Nación aumentó aún más que en los años 90.

El gobierno ha incrementado el déficit fiscal y financiero en pesos, y más grave aún el país tiene un profundo déficit del sector externo en divisas que es el que ha generado la crisis. Recibió recursos del FMI para evitar un estallido en 2019 y consiguió una estabilidad financiera precaria, al precio de un genocidio de la economía real. Esa estabilidad "con alfileres" se consiguió también apelando a instrumentos que el actual Gobierno había abjurado, mayores impuestos, retenciones generalizadas, controles parciales a los capitales especulativos y cierta administración del tipo de cambio. Cambios en las reglas del juego como en la política de subsidios y heterodoxia de última instancia para preservar el poder.

No obstante, más allá del reacomodamiento táctico en la "tormenta", el gobierno de Macri no va a cambiar lo liminar de la política económica. A pesar de sus nefastos resultados sólo se abraza al salvavidas del FMI y el endeudamiento.

Ahora a más de 3 años de Gobierno, solicita a Cavallo y López Murphy una estrategia integral, más allá que la verdadera estrategia fue volver a un país primario exportador y reducir los derechos laborales a niveles del pre-peronismo. Perfil de país o de colonia que se vería profundizado si llegan a ganar las elecciones en octubre.

Es hora de propuestas

Es evidente que es absolutamente necesario un giro de 180° en la política económica para poder salir de la crisis. La gravedad de la situación no permite improvisaciones sino que requerirá de una estrategia integral a ser implementada en los primeros días de gobierno y en el marco de un plan que incluya diversas iniciativas de corto, mediano y largo plazo.

El nuevo gobierno va a tener que llegar a diciembre de 2019 con un conjunto de proyectos de ley, decretos, resoluciones y normas de distintos organismos en el marco de un plan consistente coherente y sistemático, teniendo en cuenta la pesada herencia, el contexto global (proteccionismo, riesgo de suba de tasas, etc.) y regional y las potencialidades de recursos que se pueden desplegar en otras condiciones de políticas para los sectores productivos.

Para llevar esto a cabo es necesario un gobierno que exprese una amplia coalición política y social encabezada por los distintos sectores del peronismo y que formule un plan nacional de desarrollo de cuatro años incluyendo un pacto social entre los sectores del capital y el trabajo.

La gravedad de la pesada herencia que recibirá el próximo gobierno impone implementar una serie de puntos mínimos para poder a lo largo de cuatro años revertir la destrucción del aparato productivo y del tejido social, además de la desarticulación del Estado en todos sus niveles Un programa claro diferenciado del tercer neoliberalismo de Macri.

Pacto Social y Plan Nacional Cuatrienal de Desarrollo

Un Pacto Social permitirá dar previsibilidad a las políticas públicas tanto en términos cambiarios, tarifarios, tasa de interés, precios relativos y política de ingresos, lo que permitirá incrementar la productividad y mejorar la equidad distributiva, para así lograr el crecimiento del consumo y la inversión.

Un Pacto Social con un Programa permite una estrategia de corto plazo para generar crecimiento, reducir los desequilibrios económicos y atender la crisis social y ser el puente al desarrollo con las iniciativas de mediano y largo plazo.

Paso a detallar cuáles son 16 elementos liminares de un programa económico de un Gobierno de Reconstrucción Nacional. 16 puntos que iré desarrollando en diferentes notas en BAE Negocios y sobre los que ahora enuncio el concepto y un breve detalle que incluye razón y efectos sobre la economía.

Queda claro que un programa de desarrollo con equidad supone poner en práctica los tres principios enunciados por el general Perón, no hay salida sin promover la soberanía política la independencia económica y la justicia social.

Soberanía Política

La soberanía política implica una concepción nacional y regional que suponga defender el interés de la nación y maximizar los grados de libertad de las distintas políticas, esto implica:

1) Renegociar con el Fondo Monetario Internacional un programa de crecimiento

2) Una estrategia productiva, comercial, financiera e inversiones de base multipolar sin dependencia a ninguna potencia hegemónica. Promover sólo acuerdos económicos regionales y globales que no impliquen ni déficit externo, ni mayor primarización ni desempleo.

Independencia económica

3) Protección del aparato productivo nacional: Revisar aranceles y licencias de importación (genera crecimiento y mejora de sector externo)

4) Política cambiaria y monetaria para el desarrollo productivo y no para la especulación (para lograr crecimiento y bajar la inflación)

5) Regulaciones sobre operaciones especulativas de sectores concentrados

6) Política monetaria y crediticia que fomente el ahorro en pesos y favorezca el crédito a la producción en adecuadas condiciones de acceso (mas crecimiento y desinflación)

7) Reprogramación voluntaria de vencimientos de la deuda pública para aliviar los próximos años (mejora fiscal, externa y pro crecimiento)

8) Políticas de Compre argentino (como hicieron para EE.UU. Obama y Trump)

9) Promoción científico tecnológica y desarrollo de cadenas de valor para generar empleo y exportaciones con mayor valor agregado

10) Plan cuatrienal de inversiones públicas

Las medidas 8, 9 y 10 generan empleo, crecimiento y mejoran el sector externo)

Justicia social

Implantar la justicia social no es sólo un imperativo ético irrenunciable si no también una necesidad para poder tener una recuperación y un crecimiento alto y sostenido.

11) Aumento de salarios, pensiones y asignaciones para recuperar salarios reales y políticas de estímulo a la oferta (créditos productivos, reembolsos, subsidios) para que la demanda se vea acompañada por una mayor oferta. Fortalecimiento de Precios Cuidados en el marco del Pacto Social

12) Incremento inmediato en el presupuesto de salud y educación

13) Reversión de los tarifazos a niveles adecuados a costos razonables y revisión de los marcos regulatorios para generar inversiones y mejorar el servicio (Contribuye a bajar la inflación y alivia brechas fiscal y externa)

14) Reforma tributaria con sesgo progresivo y aliento a producción con alivio a pymes, economías regionales, productos con valor agregado y trabajadores y mayor esfuerzo de altas rentas y patrimonios (mejora la situación fiscal y orienta el sistema impositivo al crecimiento con equidad)

15) Fortalecer y mantener el carácter público del sistema de la seguridad social

16) Regulación laboral que promueva y proteja el empleo y los derechos laborales

Es necesario poner en debate propuestas económicas, un tema que el Gobierno quiere evitar para que no se visibilice el genocidio económico pero también para ganar las elecciones y llegar con un plan integral de gobierno.

Estas son los principios y bases para provocar una discusión amplia para generar entre todos un programa, que incluye soluciones necesarias posibles y consistentes para lograr gradualmente crecer, bajar la inflación, recuperar ingresos, recuperar el aparato productivo, reducir el déficit externo, tener margen fiscal y mejorar la distribución del ingreso.

Así con el pacto social y el plan de desarrollo, sobre la base de las tres banderas históricas, pero con modalidades adecuadas al contexto y aprendiendo de aciertos y errores, será posible conciliar el crecimiento la estabilidad y la equidad.