La preocupación por la situación económica está en boca de todos. Con expectativas bajas y altas dosis de prudencia, los consumidores salen a aplicar estrategias de supervivencia para estirar ese sueldo que no alcanza para llegar a fin de mes.

Según un informe elaborado por Trendsity, casi 6 de cada 10 argentinos cree que su situación económica actual es regular o mala y una proporción similar piensa además que su situación económica en los próximos 6 meses continuará siendo regular o mala.

En un brusco cambio de tendencia que afecta el consumo, tiene lugar una necesidad de alto control sobre los gastos familiares: el 95% cree que tendrá que disminuir su consumo durante los próximos 6 meses de alguna categoría.

"El ajuste realizado hasta el momento en gastos fijos parece insuficiente y genera un alto nivel de incertidumbre que repercute en el consumo masivo", explica Mariela Mociulsky, directora de Trendsity. Y destaca: "crece la preocupación por la economía, la inflación y el dólar, y su consecuente efecto sobre el salario real. Crece también la preocupación por la salud, como posible efecto de la incertidumbre económica".

Frente a esto, se profundizan las estrategias de ajuste, que se extiende a mayor cantidad de categorías. Las más perjudicadas son las vinculadas al placer o indulgencia (turismo û vacaciones 65%, salidas y entretenimiento 75% , indumentaria y calzado 60%, peluquería 39%, etc).

Por su parte los bienes durables y reparaciones también sufren el ajuste. Entre las categorías de consumo masivo los alimentos y bebidas serán "víctimas" para el 40% de los argentinos mientras perfumería e higiene personal para el 24% según las declaraciones de los encuestados.

Es de destacar que la salud y la educación siempre han sido del grupo de gastos que se tiende a resguardar, (Las Intocables), sin embargo comienzan incipientemente a rankear dentro del listado de ajustes al bolsillo por su alta incidencia dentro del gasto familiar.

Más prudente y racional

En este escenario, se reflotan las estrategias de siempre, pero recargadas:

  • Las promociones: un recurso para seguir consumiendo, aunque con un alto esfuerzo por parte del consumidor
  • Se priorizan los días de descuento y fragmentan las compras en diferentes canales de compra.
  • Los retailers apuestan fuertemente a descuentos muy elevados
  • Se instalaron nuevos canales de compra que permiten más "control" con un beneficio adicional respecto del canal tradicional, como ser mercado itinerante o central.
  • Compras frecuentes y de cercanía, convivirán con compras en mayoristas.
  • Se visitan diferentes canales de compra para el uso de los descuentos y cuotas vigentes.

"Se trata de un consumidor adaptado aunque angustiado, alejado del placer y el impulso", concluyen desde Trendsity.