Luego de varias idas y vueltas, finalmente los bodegueros alcanzaron su objetivo de máxima: los espumantes permanecerán libres de impuestos.

Ayer se publicó en el Boletín Oficial de la Nación el Decreto 1103/2017 que deja sin efecto el gravamen a los espumantes, una medida que esperaban los bodegueros y que les da tranquilidad por lo menos hasta el 31 de diciembre de 2018.

En un principio, y según habían dicho las autoridades provinciales, la quita de impuestos a los espumantes iba a estar incluida en la reforma tributaria que se convirtió en ley el miércoles en el Congreso.

Sin embargo, en el borrador se dejó afuera a esta bebida y se decidió mantener el decreto que deja sin efecto transitoriamente un artículo de la Ley de Impuestos Internos.

A través de este decreto se anula la tasa del 12% que se aplica a las champañas por el período de un año, por lo que en diciembre del 2018 se tendrá que volver a esperar por otra medida similar. Eso lo diferencia del vino, que quedó exento de tributos en la reforma tributaria.

El texto publicado señala que "es uno de los objetivos del gobierno nacional impulsar las economías regionales, contribuyendo al posicionamiento y competitividad de la actividad vitivinícola, motivo por el cual, se considera propicio dejar sin efecto transitoriamente el gravamen a las champañas hasta el 31 de diciembre de 2018, inclusive".

En diez años, la cantidad de litros de espumante despachados pasó de 22 millones a 46 millones

Impacto

Los productores sostienen que en la actualidad la elaboración de espumantes genera directamente más de 1.900 puestos de trabajo, los cuales se hubieran visto seriamente afectados con la incorporación del impuesto.

El tributo previsto en el Capítulo VII del Título II de la Ley de Impuestos Internos alcanza el expendio de champañas, pero desde 2005 se mantiene sin efecto el gravamen si las empresas vitivinícola demuestran inversiones.

La exclusión del impuesto durante diez años favoreció al desarrollo del sector, lo que se refleja en el crecimiento sostenido de la cantidad de litros de vino espumante despachados la mercado interno que pasó de 22 millones a 46 millones.