En octubre de 2017 se lanzó Kaizen Tango, un proyecto para mejorar la productividad y competitividad de las Pymes argentinas, a través de la implementación de herramientas propias del management japonés, conocido como Kaizen o "mejora continua", con una inversión superior de u$s 6 millones.

La coyuntura ha cambiado durante el transcurso del primer año y ha afectado negativamente a las pymes argentinas que están sufriendo severamente y necesitan una salida inmediata. Las elevadas tasas de interés que dificultan el financiamiento, los altos costos de los insumos producto de la inflación, así como también, la volatilidad del tipo de cambio y las reducidas ventas, son factores difíciles de sortear. Al mismo tiempo, el gobierno argentino está buscando fortalecer su apoyo a las pymes, como por ejemplo, a través de esquemas de financiamiento con tasa de interés subsidiado, beneficios impositivos, programas de capacitación y de asistencia técnica, etc. Sin embargo, desde el punto de vista de los empresarios, esto aún es insuficiente. El acceso al financiamiento es una importante herramienta, pero no resulta suficiente por sí sólo, y debe ser acompañado por un buen manejo o management para usarlo apropiada y efectivamente.

Como un ejemplo de desafíos coyunturales que atravesó el sector pyme, permítanme compartir la experiencia de las PyMEs japonesas.

Hasta la década de 1970, el sector pyme no contaba con alta productividad, su nivel de tecnología era bajo, y era considerado como un sector informal. En ese entonces, los productos japoneses eran conocidos por ser baratos y de baja calidad.

Durante las décadas del 1970 al 1990 una serie de crisis económicas afectaron a las pymes: el shock Nixon en 1971, el shock Petrolero en 1973, que multiplicó el precio del barril de petróleo y la invasión masiva de productos chinos desde la década de 1990.

A pesar de estas crisis, durante la misma etapa de 1970 a 1990, grandes marcas japonesas en el área de automotriz, electrónica, etc., expandieron sus exportaciones al mundo, que puede atribuirse a la aplicación del management Japonés, con una mirada realista y práctica para solucionar tres temas importantes de la productividad de empresa en manera integral: bajar costos, achicar tiempos de producción y elevar la calidad.

Aunque no debiéramos pensar que es sencillo comparar la situación actual en Argentina por analogía con la experiencia japonesa, hay en Argentina mucho interés por parte de las PyMEs en aprender de casos exitosos.

El proyecto Kaizen Tango busca implementar el envío de expertos japoneses para asistir a pymes argentinas y capacitar a recursos humanos argentinos; capacitaciones en Japón para consultores en tecnologías de gestión, funcionarios de gobierno, representantes de instituciones. En números, en este primer año del Proyecto, se seleccionaron 20 empresas pilotos de diversos rubros (textil, alimentos, calzados, automotriz, minero, etc.) en Buenos Aires, Córdoba, Neuquén, San Juan y Santa Fe. El equipo de expertos japoneses estuvo compuesto por 15 consultores especializados en productividad, finanzas, cadenas de valor y marketing, quienes brindaron asesoría en las plantas de las empresas pilotos por aproximadamente 700 horas acumuladas. Asimismo, 30 consultores de Tecnologías de Gestión del INTI acompañaron, aprendiendo técnicas y métodos que ejercen los expertos japoneses.

La asistencia técnica a las empresas consta de 4 etapas: diagnóstico/sensibilización, planificación, implementación y evaluación. Una primera herramienta (que conlleva también un cambio cultural para la mayoría de las PyMEs argentinas) es la medición y el registro de las actividades de la empresa para tener indicadores.­

Desde febrero de 2018, ha pasado un año. En este tiempo hubo momentos de estancamiento o desinterés por parte de los trabajadores, no fue tan fácil encontrar una mejora visible en la mayor parte de las empresas pilotos. Así también, en algunos momentos los expertos japoneses se sintieron frustrados por no lograr ninguno de los avances esperados. Sin embargo, después de insistencia y repetición de sensibilización con mucha paciencia, por fin, se empezaron a observar cambios positivos en la mayoría de las empresas.

*Director de JICA Argentina, agencia de Cooperación Internacional de Japón