El dólar extendió ayer el rally alcista que comenzó ocho ruedas atrás y pegó un salto de 27 centavos en las pizarras, hasta $18,61, impulsado por una demanda sostenida de empresas e inversores en la previa a fin de año y la reticencia de los exportadores a liquidar dólares, a la espera de un mejor precio. La suba de la divisa no alteró la calma de la mesa de dinero del Banco Central, que por ahora no tiene en mente intervenir en la rueda cambiaria y sigue enfocada en vender Lebac en el mercado secundario, donde ayer absorbió cerca de 5.000 millones de pesos.

La trepada del dólar, que en ocho ruedas aumentó casi un peso, no sólo no preocupa a la cúpula del organismo monetario sino que hasta es vista con buenos ojos, ya que mejora los números de su balance a días del cierre contable; sirve para "aleccionar" a los que apostaban por el carry trade sin cobertura; y hace que la divisa termine el año con una suba más cercana a la inflación.

El atraso cambiario, de hecho, es uno de los motores que está detrás de la decisión de empresas e inversores de salir a comprar dólares, ya que a estos precios muchos lo ven barato. El director de Ecolatina, Lorenzo Sigaut Gravina, señaló a Télam que "el factor de fondo es que (el dólar) estaba muy barato", ya que "la inflación cerrará este año cerca del 24 por ciento y el dólar apenas subió 15 por ciento".

Según destacó Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, en los últimos días prácticamente no se vio a exportadores liquidando divisas. "Ven que suben y esperan para vender", explicó. En rigor, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) informaron ayer que la semana pasada la liquidación de divisas del sector alcanzó los u$s129 millones, una baja del 64% con respecto a la semana previa y del 46% en términos interanuales. Además, es el valor más bajo en más de dos años.

En tanto, el dólar mayorista trepó 26 centavos para ubicarse en $18,33, con un volumen operado de u$s632,802 millones.

En el mercado esperan que la demanda se mantenga esta semana ya que muchas empresas aún están saliendo a comprar dólares para girar a sus casas matrices. "Seguramente seguirá en alza, pero quizá con menos fuerza", señaló Izzo. Asimismo, esperan que la semana que viene, una vez corrida del mercado esa demanda estacional y con exportadores saliendo a vender divisas, la cotización pueda estabilizarse o hasta bajar algunos centavos.

Desde el equipo de research de Ballanz Capital destacaban en un informe que "el rango de $18,50/19,00 luce propicio para comenzar a desarmar posiciones en dólares" y agregaban que "el gobierno cuenta con un buen colchón de dólares para poner un freno a la depreciación sin necesidad de que el BCRA salga a vender dólares en el MULC".