Para la mayoría de la gente comprar un avión, un helicóptero o una lancha es inalcanzable. Pero el formato de tiempo compartido ahora permite cumplir el sueño de volar en un avión privado, navegar en un yate de lujo o irse de vacaciones en una casa rodante sin tener que desembolsar una fortuna. Se trata de un negocio que comenzó con las propiedades vacacionales y poco a poco se extiende a otros rubros. La economía colaborativa permite disfrutar de bienes compartidos, sin tener obligatoriamente un alto poder adquisitivo.

Desde 2015, funciona BoatShare-Club de lanchas, un servicio de tiempo compartido de embarcaciones. Javier Cami, uno de los socios, explica que “una lancha es utilizada dos veces por mes en promedio, en verano puede ser cinco y en invierno no se usa. Genera muchos gastos de mantenimiento, como guardería o seguro y se estima que el costo anual ronda el 10% de su valor. Las lanchas no se pueden alquilar solas, a diferencia de un auto. Lo única forma de hacerlo es si cuentan con capitán. El modelo de tiempo compartido que proponemos permite tener una lancha a disposición por entre $3.200 a $5.000”. Comenzaron con tres embarcaciones propias y hoy ya tienen 19. Este año proyectan invertir u$s320.000 para sumar ocho lanchas más.

BoatShare ya cuenta con 120 socios y el objetivo es cerrar el 2018 con 180. Ofrecen tres planes: días há- biles, fi n de semana y feriado. Por $3.200 se accede a una lancha para seis personas por tres días al mes en días de semanas, si se invierte $5.000, la opción es cuatro días de semana, de lunes a viernes, más dos días de fi n de semana o feriado. Esperan facturar $10 millones este año. El año pasado cerraron con $6 millones, duplicando los $3 millones de 2016.

Se necesita tener el carnet de timonel, aunque la empresa ofrece un instructor que prepara al interesado en dos días para rendir el examen ante Prefectura. Una membresía se puede compartir hasta con dos socios y habilita al uso de una lancha un día completo desde las 8:30 horas hasta las 24.

Cami aclara que “estamos dando una batalla cultural en economía colaborativa, sabemos que el argentino a diferencia del americano quiere ser dueño. En mayo abriremos en Rosario y luego en Paraná, Santa Fe y Corrientes. En una segunda etapa, en Gualeguaychú y Concepción. La membresía permitirá navegar en cualquier de las sedes, nuestro objetivo es democratizar la náutica”, agrega.

Negocio en el aire

Ventus Flight es la primera y única empresa autorizada para la venta de aeronaves fraccionadas, una especie de tiempo compartido que permite acceder al uso de dos helicópteros y dos aviones. Sebastián Chicou, uno de los socios, explica: “se compra una fracción con el formato de fi deicomiso, adquirís una cuotaparte y sos propietario de cada aeronave y eso da derecho a un cupo de horas por año. Para usar un helicóptero se puede comprar un mínimo de una sexta parte por u$s75.000, para usar un monomotor para cuatro pasajeros más pilotos se puede comprar una sexta parte por u$s120.000 y si se prefi ere volar en jet, un octavo cuesta u$s275.000. El sistema permite no inmovilizar los u$s2 millones que cuesta un jet o los u$s400.000 de un helicóptero”.

Se puede acceder a sesenta horas anuales de helicóptero o cien en jet, pero no son acumulativas. Otra opción es dárselas a la compañía para que las comercialice y tener una renta como si fuera un sistema de condohotel. Chicou cuenta que “el perfi l es de hombres de negocios, celebrities y deportistas. Mariana Fabbiani, Fernando Cavenaghi, o el ex tenista Gastón Gaudio, son algunos de los que ya utilizan este sistema”.

Los amantes de la vida al aire libre prefi eren recorrer las rutas en casas rodantes. Motor Home Time Club es un club de usuarios frecuentes con treinta años en el mercado, que permite por el pago de una membresía acceder a días de uso. Oscar Mirón, su presidente, quien se crió viendo a su padre fabricar los vehículos artesanalmente, dice que “una membresía cuesta u$s2.900 por única vez, a lo que se suma una cuota mensual de $380 y permite salir de viaje todas las veces que se quiera pagando un alquiler diario a casi el 50% de su valor, por ejemplo, u$s80. Sale con todo incluido, como aire acondicionado, garrafa, ropa de cama, servicio de auxilio en todo el país y resguardo de aduana para salir al exterior”.

Para los que prefi eren ir más allá de las fronteras, hay una membresía de u$s6.000 que permite usar el motorhome en enero o febrero y utilizar cualquier red de tiempo compartido y hasta acceder a cabañas y alojamientos. Otra de las opciones es convertirse en accionista y comprar una parte. Por ejemplo, si el motorhome vale u$s100.000 con la adquisición de un 10% se puede utilizarlo hasta 36 días al año y sino, darlo en alquiler a Motor Home Time Club y recibir una renta del 50% del valor del alquiler.