Si bien el sector del turismo este año recupera participación en el PBI, un informe de las consultoras Ecolatina y Key Market sostiene que "el saldo de la balanza del sector turismo y viajes alcanzaría un déficit récord superior a los u$s10.000 millones en 2017, profundizándose de esta manera el rojo del sector que ha experimentado Argentina desde 2011".

El impacto del tipo de cambio produce dos efectos, vuelve más costosa la llegada de turistas extranjeros y torna más atractivo para los argentinos viajar al exterior. En los últimos años, mientras que el ingreso de turistas por los principales aeropuertos y el Puerto de Buenos Aires se redujo alrededor un 15% entre 2010 y 2016, la salida de turistas se incrementó un 100%. Esta es una de las explicaciones que se atribuyen al déficit del sector.

En los primeros 9 meses, los argentinos pernoctaron 16,9% más afuera y 4,9% más en el país

Este año, "el turismo que hacen los argentinos tanto dentro como fuera del país se ubica en terreno positivo, pero crece a un ritmo mayor el turismo internacional", señala el informe.

En los primeros nueve meses del año,la cantidad de noches que se hospedaron los argentinos fuera del país aumentó 16,4%, mientras que las que realizaron en algún destino de Argentina se incrementaron 4,9 por ciento.

El 2016, no fue un año bueno para el sector. El año pasado los argentinos pasaron 2,8% noches menos de vacaciones en el país. Mientras que la cantidad de noches que durmieron en el exterior aumentaron 23,9 por ciento.

Las señales indican que el próximo año, el panorama será bastante similar. "Se espera que el déficit del sector se profundice en el corto plazo. Para 2018 el tipo de cambio real multilateral no sufriría cambios significativos, por lo que se mantendría el atraso cambiario existente", dice el estudio. Y agrega que "sumado a un poder adquisitivo en dólares que experimentaría una leve mejora el año próximo, probablemente contribuya a la profundización del déficit de divisas por turismo que viene experimentando Argentina durante los últimos siete años".

El respiro podría venir por el lado del ingreso de turistas brasileños, cuya economía cerrará el 2017 con un crecimiento en torno al 0,7%, recuperándose así de la recesión sufrida en 2016, y con pronósticos de crecimiento en torno del 3% para 2018.

La apuesta es que esto se revierta, por eso se alienta una mayor competencia de precios con incorporación de nuevas líneas aéreas al mercado, como es el caso de Avianca y Andes, y la inminente llegada de aerolíneas low-cost como Norwegian y Flybondi.

Desde el sector público se busca implementar el Plan Federal de Turismo. A principios de año, se sumó la devolución del IVA a turistas extranjeros por servicios de alojamiento y desayuno.